martes, 8 de enero de 2019

SIN ELECCIONES LIBRES, NO HABRÁ NI LIBERTAD, NI MENOS, DEMOCRACIA EN GUINEA ECUATORIAL.


*Mi experiencia con el pueblo guineo, es que se trata de un pueblo que desea y espera ansiosamente, a alguien a quien elegir en unas elecciones libres.
*Deprime y desilusiona ver lo poco, o nada, que los líderes políticos guineanos hablan de “elecciones libres”; o participan, muy conscientes, en las citas electorales fraudulentas del régimen dictatorial.
*¿Hay peor oposición que la que apoya o vive de la dictadura?
*¿Hay peor engaño y traición al pueblo guineano que pretender quitar a Obiang Nguema y continuar con la dictadura?
*Ninguna vía para el “OBIANG VETE YA”, es válida ni digna, si no acaba en unas elecciones libres”



Severo-Matías MOTO NSA, Presidente del Gobierno en el Exilio del Partido del Progreso
Tan pronto como llegué a Guinea Ecuatorial, abandonando por segunda vez el exilio, el 2 de mayo de 1992, puse, de inmediato, en marcha, las AULAS DEMOCRÁTICAS en la sede central del Partido del Progreso, en la capital de Guinea Ecuatorial (Malabo).
Era la demostración más clara y sencilla de la concepción que yo tenía de la práctica política, basado en el “radicalismo” (origen, base, fundamento) que significa hacer política como:                                           
1.- Arte (“Tike”, griego) y Sociedad (“Polis”, griego) Arte de servir a la sociedad.
2.- Gobierno o poder (“Cratos”, griego) y Pueblo (“Demos”, griego) Poder del Pueblo.


PREPARAR A SU MILITANCIA, FUE PARA EL RÉGIMEN, EL GRAN “DELITO” DEL PARTIDO DEL PROGRESO
Mis más señalados y preparados compañeros directivos, y yo, dedicamos tanto los años de espera de la legalización del Partido (2 de mayo-14 de octubre de 1992), como el largo y proceloso camino hacia las primeras elecciones legislativas (1993) en una auto-alter-educación muta entre los directivos y la militancia, para aprender el significado de los términos “Política” y “Democracia”. Conocer, estar de acuerdo y comprometerse con el significado de estos dos términos, luego enseñar y formar a nuestra militancia en dichos conocimientos, era la garantía inequívoca de que la práctica de la POLITICA (como “arte”) y DEMOCRACIA como (“pueblo”) era la mejor manera de ser políticos y demócratas.
Las AULAS DEMOCRÁTICAS, donde en más de una ocasión recibimos a algún extranjero o extraño al partido del Progreso para aleccionar sobre alguno de los múltiples instrumentos adecuados para la práctica de la Política y la Democracia, Elecciones, Juntas Electorales, etc. etc.
Las AULAS DEMOCRÁTICAS, permitieron a los militantes del Partido del Progreso, agotar el periodo de ENSAYO DEMOCRÁTICO decretado por el dictador y su régimen en apenas diez meses. El famoso “ensayo democrático ha llenado ya 26 años ensayando elecciones, mientras el Partido del Progreso lleva 26 años, listo, preparado y aguardando unas ELECCIONES LIBRES…
A) Cuando en 1993 tuvimos que afrontar las primeras elecciones legislativas, los más de 60 mil afiliados que el Partido del Progreso había acumulado en sus escasos cinco meses de vida en Guinea Ecuatorial, estábamos preparados para saber, descubrir o adivinar los fraudes, mentiras y falsedades que esas primeras elecciones llevaban escondidos en sus leyes y órdenes presidenciales. Y nos negamos a participar en ellas; y las boicoteamos pública y valientemente.
B) En las elecciones siguientes (Municipales de 1995) el Partido del Progreso, arropado ya, no solo por las decenas de miles de militantes, sino por simpatizantes y el pueblo guineo, produjo aquel resultado abrumador (en las filas de la P.O.C.) que dejó humillado y arrepentido al régimen con sus secuaces, que se vieron obligados a acudir a su más fácil, peligrosa y cobarde solución: quedarse con los resultados de las elecciones por la violencia militar.
C) Qué gran lección, (fruto de las AULAS DEMOCRÁTICAS) me dieron mis militantes, cuando, regreso de nuevo del exilio para participar en las presidenciales de 1996. Me traslado a Bata y bajo el lema de “Candidatura de la Reconciliación y la Esperanza”; fueron ellos, mis militantes y votantes, los que apagaron mis ciegas furias e ilusiones de triunfo-pensando en ellos- los que me prohibieron caer en la trampa de unas elecciones presidenciales en cuyas listas electorales no figuraban, expresamente, los militantes y posibles votantes del Partido del Progreso.
TRAMPAS AL DESCUBIERTO:
No dudé en trasladar al dictador Obiang Nguema la denuncia de mi militancia sobre el descomunal delito “oficial” de listas electorales fraudulentas que el PDGE se preparaba a cometer contra el Partido del Progreso.
Reforzado, respaldado, obligado por mis militantes, tiré a los pies del dictador mis ilusiones y esperanzas de ganarle en las presidenciales de 1996. Fue en una audiencia concedida a los posibles lideres susceptibles de concurrir a dichas elecciones presidenciales. Una audiencia caliente que contrastaba, sin embargo, con el tono humilde y suplicante con que el dictador nos pedía que acudiéramos a las elecciones “El pueblo quiere que vayáis a las elecciones…aunque no vayáis a hacer gran cosa” -apostillaba, en tono despectivo y burlón, el dictador- dejando, muy orgullosamente, sus trampas al descubierto. Algo así como que la oposición de Guinea Ecuatorial debe ir a las elecciones, conscientes de que “no van a hacer gran cosa”. Y lo peor que constata el pueblo guineano es que, efectivamente, hay “oposición” que acude ciegamente a las elecciones para “no hacer gran cosa”
Fue un encuentro en el que no quedaba duda sobre las tres dimensiones de la naciente y muy pueril, a veces falsa, oposición guineana:
1.- El denso grupo de 11, de los 14 partidos legalizados, que se pasaron a cortejar al régimen y al líder de la dictadura; y hacer de la política un cortijo seguro, un pesebre económico, al amparo del poder. (Llama poderosamente la atención que
2.- El reducido grupo de partidos, dispuestos a “jugar a oposición” mientras, asesorados desde lejos, se proponían “ir conquistando pequeños espacios de poder…” a la sombra y manejo del régimen
3.- El grupo de partidos que nos negábamos, y nos negamos, desde el comienzo, a “jugar a oposición” y nos oponíamos rotundamente, a ser piezas de repuesto de las destartaladas filas del régimen del PDGE, gobernante.
En el caso de Guinea Ecuatorial, 50 años después de la independencia, ha quedado muy claro que el pueblo lo ha visto todo en la DICTADURA. 50 años después de verlo todo, no hay nada más esperado por el pueblo guineano que ver a TODA LA OPOSICIÓN volcada en exigir el CAMBIO a la DEMOCRACIA, a través de UNAS ELECCICIÓN ES LIBRES. Pensar y ver que, este reto, este desafía político, social, humano y también cultural… que el pueblo nos lanza a los políticos de oposición y al régimen, no solo es rechazado, temido y burlado por el régimen y su líder, sino que -y es lo peor- no toda la OPOSICIÓN guineana lo exigimos…
Personalmente, como líder de un partido de oposición (Partido del Progreso) expreso mi gran alegría y satisfacción, por la repercusión que esta exigencia de ELECIONES LIBRES y de creación de un ambiente de TRANSICIÓN PACÍFICA hacia la democracia está teniendo incluso entre los auditas guineanos (“Mamá de Alemania”, por ejemplo).
¡Vamos avanzando!