martes, 25 de septiembre de 2012

SE ACERCAN LOS 44 AÑOS DE LA MALDECIDA INDEPENDENIA DE GUINEA ECUATORIAL.

              Foto de familia con los principales actores de la Independencia                                                                                              

Por Severo Matías MOTO NSA, Periodista guineo.
Nada que le vaya bien a España, le puede ir mal a Guinea Ecuatorial. Nada que le vaya mal a España, le puede ir bien a Guinea Ecuatorial.
Y a nadie que conozca o esté interesado en la historia de las relaciones entre España y Guinea Ecuatorial, le puede parecer un simple juego de palabras, mi afirmación. Y no tratamos de hacer un recorrido histórico (asaz largo) de estas relaciones.
 ABANDONADOS A NUESTRA SUERTE.- La retirada de un gran contingente de españoles que tuvieron que abandonar Guinea Ecuatorial, en  aquel aciago 5 de Marzo de 1969, a propósito de los discursos amenazadores e inamistosos de Francisco Macías Nguema contra España, constituyó la puesta en acción del terrible y triste vaticinio de Don Luis Carrero Blanco: “Si Guinea acepta la independencia, quedará abandonada a su suerte”.

¡¡¡Cuántos guineanos de bien, prestigio y altura intelectual, social o humana no perdieron, aquel día, todo su futuro!!!
Aún fue más letal y directa la amenaza del Comisario General, Don Víctor Suánces y Díaz del Río; cuando, públicamente, declaró, enfadado: “Haremos que gane Macías, para que escarmentéis”
Y aquel día 12 de octubre, cuántos guineanos prestigiosos, Maestros, funcionarios de la Administración, doctores, licenciados, profesionales y hombres y mujeres respetados por la sociedad guineana, no vieron cómo se les abrían las puertas de Black-Beach… para siempre (¡EL Baile de los Malditos…!)
Tales  han sido los resultados y efectos de estas dos declaraciones y la retirada, repentina y desganada del mayor contingente de españoles que nos acompañaban, daban vida y sostenían la economía; o daban altura y prestigio a nuestro, hoy, deshilachado país; donde solo los desalmados pueden, de estos escombros, sacar tan espeluznantes y desvergonzadas tajadas de corrupción. 
44 AÑOS DESPUÉS DE LA INDEPENDENCIA.- Ni siquiera las dos solemnes  visitas, con sabor a rescate y resurrección, realizadas en un año, por Sus majestades los Reyes de España, escasos meses después del golpe de estado del 3 de agosto de l.979, han conseguido, no ya ningún efecto en la recuperación del prestigio que tuvo Guinea Ecuatorial, antes de la independencia; sino –y lo que es más llamativo y deprimente- ni las relaciones políticas y diplomáticas han  conseguid restañar la gravísima herida causada en las relaciones entre España y Guinea Ecuatorial, tanto por las maldiciones de España, como por la retirada de los españoles. Hay un largo y angustioso paréntesis entre la España de antes de la independencia y la de después; paréntesis necesitado de llenarse, solo e imprescindiblemente, con el advenimiento de  la normalidad democrática en Guinea Ecuatorial, potenciado por ESPAÑA.
ESPAÑA Y GUINEA ECUATORIAL NO SE CONOCEN.-  44 años, después, España y Guinea Ecuatorial no se conocen. No se relacionan social y humanamente; ni muchísimo menos como lo fueron los años anteriores a la fatídica independencia tan maldecida por la antigua potencia colonizadora. Y las relaciones políticas y diplomáticas se mueven más en lo más profundo de la cleptocracia, marcada por Obiang Nguema; que dentro de los más mínimos parámetros de dignidad y “cara alta” que marcan las normas…
Desde el comienzo de la maldecida independencia de Guinea Ecuatorial, el Presidente del Consejo de Gobierno Autónomo de la, todavía, “Guinea Española”, Don Bonifacio ONDO EDU (sacrificado, de forma directa,  por la mano asesina de Obiang Nguema) afirmó, poco antes de ser asesinado: “El Tercer Presidente de la República que llegue, enderezará este país” ¡Ya van dos iguales!
Además de Obiang Nguema y su familia y demás corifeos, ekpuatorguineanos, afanados en sucederse a sí mismos, ¿Quién o quienes más reconocen estar impidiendo el cumplimiento de la profecía de Ondo EDU?
NADIE HACE “MEA CULPA”?.- Y mientras Guinea Ecuatorial espera a ese Tercer Presidente de la República, ni el país se endereza de su irreversible deriva de muerte y fracaso; ni las relaciones de Guinea Ecuatorial con España toman el curso de normalidad que se merecen, y que quiso ver, y no vio, ONDO EDU.
Siempre quiero moverme desde el más estricto y limpio respeto que nos merece España, su política y sus decisiones; pero también, tenemos  clara conciencia de la permanente ligazón que une a las “ex “colonias y sus “ex” potencias. Lo prueba de forma incontrovertible, el respeto que a esta ligazón tienen todo el mundo. No hay  ayuda, o protección, o amparo  que queramos solicitar al mundo y a la comunidad internacional, sobre nuestra tragedia y  que no nos renvíen a España… ¡¡¡Todos nos mandan a España!!! 
 Creemos tener cierto derecho a sugerir, proponer y poner en la mesa de España, nuestras quejas. (Otros ponen mucho dinero corrupto, para, precisamente, apagar estas quejas…) ¡Qué le vamos a hacer, los ricos, honestos y de manos, alma y corazón limpios…!
No hay mayor ni más imprescindible y perentoria queja y petición del pueblo guineano a España, que la de que España, la España hoy, se decida apagar el virulento fuego  de los anatemas y escarmientos que la España de entonces hace pesar sobre el pueblo de Guinea Ecuatorial; y rompa con la infernal, abyecta y cruel tiranía de Obiang Nguema.
Puestas así las cosas, podríamos parafrasear lo afirmación con que hemos comenzado este artículo diciendo que: No hay nada que le vaya bien a Guinea Ecuatorial y que le vaya mal a España. No hay nada que le vaya mal a Guinea Ecuatorial, y que le vaya bien a España.
Si ponemos a parte las relaciones comerciales, económicas, pecuniarias, de “bayam-selam”   (como le llaman al “trapicheo” en pichinglis, en Guinea Ecuatorial) que tan boyantemente funcionan entre el corrupto y cleptócrata régimen de Obiang Nguema, y que tan mal le va al pueblo de Guinea Ecuatorial, acabaremos admitiendo que ello afecta también a Esp