viernes, 17 de agosto de 2012

CRONICA DE UNA RUEDA DE PRENSA


                                                               

Por estudiante guineano en España

Eran las 11,30 horas del día 14 de Agosto. En el Salón Dalí del Hotel NH Internacional, en pleno Paseo del Prado de Madrid, Severo Moto con su Gobierno en el Exilio en pleno, junto a su inseparable Vicepresidente Armengol Engonga, a un grupo de periodistas de diferentes medios y a un público formado por militantes y simpatizantes del Partido del Progreso que llenaban la sala, daba comienzo la anunciada Rueda de Prensa, que según sus convocantes, tenía como objetivos el abordar la situación de inestabilidad en que se encuentra nuestro país, al hilo de los últimos actuaciones  de acoso judicial y repudio que  los principales países occidentales han mostrado contra el régimen dictatorial, asesino y corrupto de Teodoro Obiang Nguema y la búsqueda de soluciones para el futuro democrático de Guinea Ecuatorial, sin Obiang.

Sorprende comprobar, como después de tantos años ejerciendo una total oposición al régimen dictatorial y asesino de Obiang Nguema, Severo Moto conserve la misma fuerza,  la misma determinación y claridad para seguir denunciando las arbitrariedades, los robos continuados y los asesinatos que la familia Obiang, sigue perpetrando contra nuestro pueblo. En estos momentos, cuando la justicia francesa acaba de embargar la lujosa mansión-burdel propiedad de los Obiang, en pleno centro de París, también los Estados Unidos  estén a punto de llevarlo ante la justicia, por crímenes de lesa humanidad y el resto de países occidentales (recordemos la última denegación de visado a Obiang para entrar  en el Reino Unido) empiezan a darle la espalda a este dictador, precisamente en estos momentos tan cruciales para el pueblo guineo, Severo Moto y  el Partido del Progreso, con su proyecto de regeneración democrática para Guinea Ecuatorial, vuelven a tomar un renovado protagonismo.

Sorprende también que, a pesar del conocimiento que la opinión pública, tanto en España, como en el resto de países de la comunidad internacional, tiene sobre la naturaleza creptópata  y asesina (mil veces documentada) del régimen de Obiang Nguema, todavía encontremos posturas timoratas e incluso de apoyo a esta dictadura por parte de algunos políticos y personas destacadas de la opinión pública en España. En esta Rueda de Prensa, el líder del Partido del Progreso ha vuelto a recordar que el horizonte democrático de Guinea Ecuatorial, sigue siendo España y que estos dos pueblos no deben  alejarse el uno del otro. Severo Moto se mostró convencido  de que Guinea Ecuatorial, un país rico en recursos naturales, puede jugar un importante papel para aliviar la terrible crisis por la que está atravesando España, de  la misma forma que ya lo hiciera antaño en el penoso trance de la posguerra española. Los opositores guineanos no pedimos dinero a España, sólo le pedimos que apueste con determinación y sin ambigüedad por la democratización de Guinea Ecuatorial, repudiando de un vez por todas, a una dictadura que no es propia de estos tiempos y que no merece que la siga padeciendo, en absoluto, el noble pueblo guineo. Severo Moto ha recriminado siempre el sucio comportamiento de algunos políticos avispados que  se aprovechan de la terrible situación en la que la dictadura ha sumido a nuestro pueblo, para sacar beneficios personales. Precisamente en estas últimas semanas estamos viendo como destacados políticos de la era socialista acuden (en palabras de D. Severo) a "recibir cálidos abrazos de dinero por parte de Obiang". Y son precisamente estas denuncias de D. Severo, el motivo por el que en muchas ocasiones se le ha intentado acallar, utilizando sucias artimañas y falsas acusaciones contra él.

El reto que el Gobierno en el exilio ha lanzado a la Administración de Mariano Rajoy es claro: "que tenga en cuenta las aspiraciones de libertad que nuestro pueblo alberga y que apueste seriamente por la democratización de Guinea Ecuatorial. Abandonando el ocultismo y la oscuridad con las que, hasta ahora, se han llevado a cabo las relaciones con la dictadura, para entrar en una etapa transparente, en la que todo se examine a la luz pública, en la que se apueste claramente por gobiernos democráticos, que permitan unas relaciones beneficiosas para ambos pueblos y no para unos pocos "listos", que encuentran precisamente su oportunidad, apoyando a un régimen, tan opresor y corrupto como el que está protagonizando la familia Obiang".

Guinea Ecuatorial, a diferencia de otros países del Norte de Africa, en los que se ha expulsado a sus respectivos dictadores, cuenta con una alternativa política clara. Los que estamos en contacto permanente con nuestro país, hemos podido comprobar como la figura del Presidente del Partido del Progreso se va  agrandando con el tiempo. Precisamente en estos momentos de inestabilidad e incertidumbre, los guineanos están convencidos que Severo Moto es su única esperanza, es el único líder que se ha ganado el respeto de su pueblo, por su clara postura de enfrentamiento, durante más de treinta años contra este dictador, al  que siempre ha definido como ladrón, asesino, traficante de armas, de droga y de órganos humanos. Por otra parte, también los guineanos han podido comprobar, como mientras una formación política ligado al Partido Socialista español, participaba (en una vergonzante muestra de hipocresía) con Obiang en elecciones amañadas, ocupaba escaños en la Asamblea de la dictadura y gozando de situaciones económica privilegiadas, el Partido del Progreso  se encontraba ilegalizado en el interior de Guinea, sus militantes amedrentados y separados de la vida pública y su líder, Severo Moto, amenazado de muerte permanentemente y vilipendiado por un régimen que cuenta con miles de millones robados al pueblo, para desbaratar cualquier conato de cambio hacia la democracia, que Severo Moto y su partido pudieran intentar llevar a cabo.

Severo Moto ha denunciado como las dos legislaturas anteriores de Rodríguez Zapatero, han estado marcadas por el abandono y ninguneo a la oposición guineana exiliada en nuestro país. El ejecutivo anterior ha jugado una postura maniqueista y  poco clara en sus relaciones con nuestro país. Por una parte ha estado legitimando a la dictadura de Obiang Nguema, con frecuentes visitas de su ministro de Asuntos Exteriores y otros personas relevantes del Estado, como el ex-presidente del Congreso de los Diputados, Sr. Bono. En todas estas visitas se han exteriorizado alabanzas a Obiang Nguema, manifestando que "en Guinea Ecuatorial, se están dando pasos hacia la democracia"  o que se trataba de un gobierno amigo, con el que "es muchísimo más lo que nos une que lo que nos separa" (viaje de Bono 11 de febrero 2011), o que "Guinea Ecuatorial ha experimentado un enorme desarrollo económico" (olvidando el apartheid económico, al que han  sometido a más del 70% de la población). Por otra parte han estado jugando su opción en el interior de Guinea con un solo partido afín, para intentar una reconversión del régimen, en la que ellos pasarían  a ser elementos indispensables de la nueva situación, excluyendo a los demás partidos opositores exiliados.   

Por otra parte, el Presidente del Gobierno en el exilio, ha manifestado que cuando España ha dicho sí, rápidamente se han experimentado grandes cambios en el horizonte guineano. Y recordó como en las tres  ocasiones  en que, avalado y protegido por España, estuvo presente en Guinea Ecuatorial para dar a conocer el proyecto del Partido del Progreso y en las que la unión de todos los partidos opositores, estuvo a punto de acabar con la dictadura. Por este motivo, España no puede olvidar a la verdadera oposición exiliada, no nos merecemos esto, ya que España es para nosotros nuestro más cercano horizonte democrático, nuestro punto de partida y de confluencia.