lunes, 25 de agosto de 2008

¿Dónde estabais en los malos tiempos?


Algunos empresarios españoles han mostrado su preocupación por la situación de deterioro que sufre la administración guineana a manos del sátrapa Obiang. Como en las novelas de terror, los que han vendido su alma al diablo sienten el escalofrío del vencimiento del contrato.

Este fin de semana finalizaron una serie de encuentros de amigos del dictador, nombres propios españoles y de otros países que ven como se acaba el imperio del mal del que tanto han sacado. Tras las reuniones, en las que han querido proponer modelos de continuidad para desgracia de Guinea Ecuatorial, se ha visto a un dictador desmejorado y muy afectado por el descontrol que impera en el país.

Las protestas se suceden y las críticas son tan irritantes que asquean hasta al ciudadano de a pie. La delegación gubernamental que ha viajado a China no ha hecho más que el ridículo que por no saber, no saben ni vestirse.

Los ancianos y pensionistas protestan pues reciben tarde, mal o nunca sus pensiones y ya hablan por los codos contra la dictadura y no hay quien los pare.

Entre los militares, policías y funcionarios de las escalas más humildes existe la esperanza de que llegue el Gobierno en el exilio para que pongan orden en una administración, literalmente, “tomada” por los más tontos de los familiares del régimen. En los bares donde los jóvenes pasan las noches de agosto se escuchaba un chiste que decía. “Si tu hijo es imbécil, no lo tires… con Obiang puede llegar a ser ministro”.

Invertir en Guinea Ecuatorial es una estafa en toda regla. No solo te aburren con una burocracia absurda, propio de los incultos que no saben ni leer para después pedirte un una cantidad en concepto de “soborno”.

El Gobierno de Guinea Ecuatorial en el exilio contempla un escenario tan desesperanzador como el que existe hoy mismo. Los planes de contingencia incluyen cursos de formación y capacitación para los trabajadores de la administración pública, tanto a nivel local como en el estatal, lo que repercutiría de una manera muy positiva en todos los ámbitos de la vida diaria.

El Gobierno que preside Severo Moto trabajará por dignificar cada puesto de trabajo de manera que nadie necesite extorsionar a nadie para ganar lo que necesita para vivir.

Muchos de los amigos de Obiang están muy intranquilos e intentan borrar las huellas y salirse de las asociaciones de “veneración” al Tirano como es el MAO (Movimiento de Amigos de Obiang), menuda pandilla… como para invitarlos a casa. Estos personajes, favorecidos todos por el sicópata y dictador Obiang, ven como se acaba y se presentan como víctimas del sistema y empiezan un acercamiento vergonzoso al entorno de Severo Moto.


¿Dónde estabais en los malos tiempos?


En el Gobierno en el exilio y en el Partido del Progreso están preparándose para recibir a estos desertores de la tiranía y que quieren seguir manteniendo un estatuto de privilegio frente al resto de la población. Lo que no saben estos arribistas es que en el Gobierno de Guinea Ecuatorial en el exilio y en el Partido del Progreso impera la doctrina del bien social y todo aquello que no beneficia al conjunto de la sociedad no interesa… así que los que vienen del lado oscuro tendrán que demostrar su voluntad solidaria y su compromiso con la democracia, antes de que los consideremos “uno de los nuestros”.

El Banco de España acaba de alertar del peligro que supone tratar o depender económicamente con países como Guinea Ecuatorial. Hace más de cuatro años que Severo Moto decía lo mismo y era como predicar en el desierto. Una de las máximas del Gobierno en el exilio es la de crear un espacio económico y social que esté sujeto a derecho y que la paz social esté garantizada y las inversiones no se vean amenazadas. Un Gobierno que garantice la igualdad ante la ley y la seguridad jurídica a todos los niveles.

Hay muchos que piensan que Obiang, como Franco, no va a morir nunca y eso ya se sabe como acaba… lo que será difícil de verdad es abrirle la puerta al que nunca quiso recibirte.

Seguid así…