Constancia Mangue, "la dictadora consorte" y su hijo Teodorín, el pretendido "sucesor"
Redacción El Confidencial
Guinea Ecuatorial, nuestra pequeña nación, se encuentra atrapada en una encrucijada sombría, gobernada por un régimen que, lejos de buscar el bienestar de sus ciudadanos, parece empeñado en hundir aún más al país en la miseria y la desesperanza. El nuevo gobierno formado por Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, que lleva 45 años en el poder, ha sido diseñado no para servir al pueblo, sino para proteger a los criminales y perpetuar la corrupción que ha caracterizado a su administración durante décadas.
Un Gabinete Inflado para Satisfacer Cómplices
En un país de poco más de un millón de habitantes, resulta incomprensible que el gobierno cuente con un vicepresidente, un primer ministro, 60 ministros y un sinfín de altos cargos. Este es, sin duda, uno de los gabinetes más extensos del mundo, especialmente si se compara con nuestra vecina Nigeria, que con sus 225 millones de habitantes tiene solo 24 ministros. ¿Qué justifica tal desproporción? La respuesta parece ser simple: satisfacer a los cómplices del régimen y protegerlos de la justicia internacional, que sigue buscando a varios de ellos por delitos como secuestros, torturas y saqueo de los fondos públicos.