domingo, 9 de agosto de 2015

CHINA: ¿UNA NUEVA POTENCIA COLONIZADORA DE GUINEA ECUATORIAL?


Por Juan Cuevas, Secretario de Formación del Partido del Progreso 

Para alimentar el crecimiento desmesurado actual de China, son necesarias cantidades ingentes de materias primas, -petróleo, madera, minerales, pesca- que encuentran en el Continente Africano y con mas facilidad, aliándose con dictaduras como la de Teodoro Obiang Nguema  en Guinea Ecuatorial. El modus operandi de la potencia amarilla en todos los países africanos, es siempre el mismo: desplazan gran número de trabajadores chinos para hacer diferentes infraestructuras, vetadas a los trabajadores locales, una vez que han terminado el trabajo, abandonan a su suerte a los trabajadores, que se tienen que buscar la vida compitiendo con los locales en pequeños negocios de venta o en el trabajo de tierras abandonadas. Esta forma de operar corresponde a  una  estrategia de penetración silenciosa -de colonización- disfrazada de ayuda al desarrollo, en la que no existen escrúpulos sobre la observancia de las libertades y de los derechos humanos entre las dictaduras con las que se alían.

Los ejércitos de trabajadores chinos que arriban a Africa -se calcula en mas de 800.000 en todo el continente- están acostumbrados a la vida dura y se adaptan fácilmente a las difíciles  condiciones de clima y trabajo. Ellos saben mejor que nadie explotar todos los recursos y las oportunidades de trabajo, incluso cuando los occidentales los han rechazado. 

En nuestro país la penetración china parece encontrar una facilidad añadida, ya desde Macías -mas simpatizante con la China de Mao o con la Rusia de Brézhnev, que con Occidente- se les permitió construir una presa hidráulica junto a Bata, que no contaba con ningún trabajador local, incluso estaba vetado el acceso de guineanos, bajo pena de cárcel. Todos sabían, que bajo esa tapadera, existía una extracción clandestina de oro, cuyo mineral refinado lo solían transportar  por la noche, parte del cual iba directamente al palacio del dictador.

La dictadura de Obiang en sus 36 años de existencia, ha favorecido con más intensidad la presencia china en Guinea Ecuatorial. Se han multiplicado por 10 las obras de infraestructuras, carreteras, estadios, centrales hidráulicas, edificios, etc., construidas por chinos. En todos las realizaciones, nuestros trabajadores han siso sustituidos por chinos. Y lo más preocupante: el dictador ha ido obteniendo diferentes prestamos de China, cuyo montante se acerca a los 6.000 millones de dólares. ¿Va a devolver Obiang a China esta desorbitante cantidad de dinero, o por el contrario pasarán a titulo de hipoteca a los gobiernos posteriores, incluso a las generaciones, que le precedan?.

China está haciendo en Guinea lo que hicieron los antiguos colonizadores, llevarse sus recursos naturales para su industria, enriqueciendo al dictador y a su entorno. El resultado es   el empobrecido de la gente, por la trasferencia -robo- del valor de los recursos  que van directamente al dictador y a la elite gobernante. Por otra parte, la competencia desleal en el mercado de trabajo que supone la mano de obra china, la ocupación -bajo cuerda- de tierras, la creación de negocios en competencia directa con  los guineanos y finalmente, para colmo de males, soportarán la carga de los prestamos personales a Obiang, cuyos paganos serán los guineanos presentes, sus hijos y el resto de las generaciones venideras.

Me preocupa sobremanera la cantidad de explotaciones agrarias que están poniendo en marcha, a lo largo del territorio guineano, los chinos.  Entendemos que las tierras de un país suponen una fuente de riqueza inagotable, que deben pasar de generación en generación y que han de servir para permitir la ocupación de grandes cantidades de mano de obra local, así como para garantizar la seguridad alimentaria a la población. La tierra sigue siendo un bien estratégico para un país, que debe estar destinada a la creación de empresas agrarias rentables para los agricultores locales. De ningún modo puede ser enajenada a ningún  país ni grupo de capital extranjero. 

El gran error de todos los dictadores es querer pasar a la historia haciendo grandes realizaciones, aun a costa de la miseria de su pueblo. Obiang ha comenzado la casa por el tejado, sin importarle en absoluto el conjunto de la población, utilizando el dinero de todos en empresas, como la de Oyala, que no mejoran las condiciones de la gente, mas aún las agravan. Los cambios en un país deben ser protagonizados siempre por la propia población  y deben efectuarse de abajo hacia arriba. En primer lugar se atenderá  la mejora de las condiciones de vida y de trabajo de la gente, después vendrán las demás realizaciones, si son necesarias. 

Los discursos de Obama, con motivo de las dos  visitas a nuestro contienen, la primera en Accra (Ghana) Julio de 2009 y la segunda recientemente, en Nairobi y Adis Abeba,  han tenido siempre el  mismo hilo conductor: son los africanos los que tienen que protagonizar todos los cambios, siendo ellos los dueños de su destino. Y que por tanto, sobran "los hombres fuertes" (los dictadores) que se perpetúan en el poder y son necesarias "las instituciones fuertes" (las de la democracia). 

Por este motivo, la instauración de una auténtica democracia en un país como el nuestro, garantizaría unas relaciones comerciales con los diferentes países limpias y en igualdad de condiciones. Dada su situación geográfica, su historia y su cultura, su vocación será siempre occidente; países democráticos donde la transferencia de materias primas necesarias para su industria, llevaría aparejado una transferencia recíproca de capital y tecnología hacia nuestro país, que nos permitiría  un desarrollo económico y social duradero.