domingo, 27 de mayo de 2012

FUNERAL POR DOÑA MARIA ÁNGELES SANDOVAL (PITINA)

                                    Pitina


Madrid, 25 de Mayo de 2012.- El próximo día 30 de Mayo, se celebrará una Santa Misa Funeral, por eterno descanso en el Señor, de la que en vida se llamaba MARIA ANGELES SANDOVAL (Conocida, familiarmente, como PITINA).

La Santa Misa-funeral tendrá lugar en la Santa Iglesia de los JESUITAS, sita en el número 104 de la Calle Serrano, de Madrid. A las 20 horas.
Numerosas voces de la ciudadanía guineana, residente o exiliada en España, se han interesado vivamente por estos datos,  con el propósito de asistir al acto religioso, y rendir un póstumo homenaje a una mujer, nacida en Guinea Ecuatorial, todo corazón; a una señora, empujón y compañera de vida de Don Florentino Pérez Rodríguez;  y a una madre de tres hijos, su vivo espejo y prolongación.
La presencia en esta Santa Misa funeral de los guineoecuatorianos, supondrá, no solo la emoción, nostalgia y añoranza por una paisana que se nos ha ido; sino, también, porque PITINA ha sembrado una imborrable huella  en el alma y en la vida de muchos guineanos, a los que ayudó y desplegó su exuberante generosidad y su hospitalidad africana.
El cariño de PITINA por Guinea Ecuatorial, la condujo a visitar, con su madre, Doña Mercedes (que la precedió en la muerte), nuestro país; en unas ansias imparables de dejar una imborrable huella de recuerdo y agradecimiento, en la cuna de selva que la vio nacer. Estas ansias se convirtieron, entre otras cosas, en la construcción de una preciosa  Capilla, consagrada a  María Auxiliadora, en el poblado de “Alarmitanghan” Sevilla de Niefang, cuna natal de PITINA. 
La muerte de Doña PITINA, cayó como un jarrón de agua fría sobre las celebraciones de las fiestas del poblado de Alarmitanghan,  dedicadas a la Virgen Auxiliadora.
Desde estas páginas queremos dedicar un caluroso recuerdo filiar a nuestra conciudadana, a  la vez que  nos sumamos al dolor de la familia a la que nos uniremos, en oración, el próximo día 30 de Mayo, en la Iglesia de los Jesuitas de la calle Serrano, número 104.
Descanse, nuestra  PITINA, en la PAZ  del SEÑOR.