viernes, 12 de enero de 2024

EL CAMINO HACIA LA DEMOCRACIA EN GUINEA ECUATORIAL: RETOS Y PERSPECTIVAS

Por Armengol Engonga Ondo. Presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial

 


Guinea Ecuatorial, a pesar de ser un país rico en recursos naturales, se enfrenta a una realidad política marcada por la tiranía familiar y la opresión. La historia de su gobierno se ha teñido de clientelismo, represión y corrupción. Sin embargo, en medio de este contexto, se avizora un cambio impulsado por las formaciones políticas de oposición y la valiente disidencia que buscan transformar el país hacia una verdadera democracia.



La dictadura familiar y sus métodos de represión:

Durante décadas, Guinea Ecuatorial ha sido dominada por una élite gobernante que ha mantenido un control férreo sobre el poder. Esta dinastía ha empleado métodos de represión, silenciando las voces disidentes y reprimiendo cualquier intento de oposición. La persecución política, la censura y el uso excesivo de la fuerza han caracterizado su gobierno.



La complicidad y los cómplices:

La perpetuación de esta tiranía no ha sido posible sin la complicidad de diversos actores, tanto internos como externos. Alianzas corruptas y cómplices han permitido que esta clase gobernante se mantenga en el poder, siempre en detrimento del bienestar del pueblo.



El camino hacia la democracia:

A pesar de estos desafíos, la esperanza reside en el emergente movimiento de oposición y disidencia que busca un cambio profundo en Guinea Ecuatorial. Estas fuerzas políticas están impulsando mejoras significativas en dirección de una verdadera democracia, a partir de una Mesa Nacional donde se sienten las bases para una consulta electoral sin trampas y dónde la participación ciudadana sea el eje central y se acaben los abusos de poder.



Desafíos actuales y perspectivas futuras:

Hoy, a pesar de ser un país productor de petróleo, Guinea Ecuatorial enfrenta una crisis de escasez de gasolina. Esto pone de manifiesto la gestión corrupta y negligente de los recursos por parte de la élite gobernante. Sin embargo, el impulso democrático promete cambiar este panorama sombrío, abriendo las puertas a un gobierno transparente y responsable.



Quisiera terminar este artículo escribiendo que la transición hacia la democracia en Guinea Ecuatorial no es fácil y está llena de obstáculos, pero es un proceso necesario y esperanzador. La valentía y la determinación de la oposición y la disidencia marcan el rumbo hacia un futuro donde la voz del pueblo sea la fuerza motriz del cambio y donde la justicia y la equidad sean pilares fundamentales de la sociedad.



La transformación hacia una verdadera democracia tiene que significar el fin de la opresión y la corrupción, ofreciendo a Guinea Ecuatorial la oportunidad de alcanzar su máximo potencial en beneficio de su pueblo.