
Las terminales mediáticas del gobierno socialista español se han puesto manos a la obra para destruir o neutralizar la actividad política del equipo de Severo Moto, con su presidente en una cárcel española.
Las cosas no pintan bien para la dictadura guineana que está dilapidando una extraordinaria cantidad de dinero en atacar los intentos de la oposición en poner al descubierto los excesos de la dictadura de Obiang Nguema.
Un periodista consultado por uno de los exiliados le ha confirmado que están siendo sometidos a presiones por parte de sus directivos sin que se les explique el porqué.
Esta es una historia real, los nombres que aparecen en la misma se han cambiado por razones obvias. Lo que aquí les vamos a contar es algo que ha ocurrido hace unos días en España.
La cadena Ser había comenzado a difundir una noticia que chocaba y que llamaba la atención de una manera sospechosa a más de un exiliado, de los que siguen con expectación el posible desenlace de la captura y encarcelamiento del líder de la oposición guineana, Severo Moto, en España.
El exiliado recordaba el nombre de un periodista que días antes le había llamado para preocuparse por la situación de Moto y no dudó en buscar su teléfono para ponerse en contacto con él.
¿Alex?- pregunto el dirigente guineano –“Sí, cuéntame, Saturnino”- contestó, al otro lado del teléfono el periodista.
“Estoy escuchando, en tu cadena de radio, una noticia que se me escapa a la realidad que estamos viviendo”- dijo el guineano.
“Bueno, ya sabes como son las cosas en esta casa”- intentaba quitarle importancia el redactor.
“Me llama mucho la atención que con los temas informativos que hay, estéis dándole otra vez a Severo Moto. No tiene sentido. Está en la cárcel y nadie ha demostrado, que yo sepa y soy su amigo, que haya cometido un delito para estar en las condiciones en las que está”
El exiliado empezó hablando de lo que ocurría en Coslada, cerca de su casa, donde desde el alcalde hasta la policía local estaban inmerso en un caso de corrupción gravísima, con delitos de extorsión a empresarios y hasta a prostitutas, depósito de armas, chantaje y un largo e ilustrativo catálogo de actividades criminales y a pesar de todo eso, muchos de los responsables estaban en la calle en libertad bajo fianza.
“Alex, no me puedo creer que Severo moto sea más peligroso que esta panda de corruptos de Coslada”.
El periodista le contó lo que pasaba en su redacción.” La primera noticia que me diste nadie me dijo nada. Anoche te llamé, a título personal, para enterarme de cómo iban las cosas y pensaba hacer un pequeño comentario sobre la tensa situación que mantiene a Severo Moto en la cárcel y sin argumentos sólidos para tan desproporcionada medida coercitiva. Tenía ganas de editar una noticia así pero, no te voy a engañar; me llamó mi director que , por lo que recuerdo, no me había llamado nunca hasta ahora, y muy amablemente me ha dicho los siguiente: Alejandro, deja a Severo Moto donde está y dedícate a temas más productivos. No tenemos intención de hacer un mártir de este elemento, y colgó. Ya me contarás, saturnino, sino es para acojonarse. Así que , tío, esta no es mi guerra y ya sabes que lo que esté en mi mano lo haré pero no está el ambiente para heroicidades”
La conversación no podía ser más estomagante, así que el exiliado se despidió y reconoció que la maquinaria socialista se había puesto en marcha y que podría ocurrir cualquier cosa. Echaba de menos los años en los que existía Antena 3 de radio y aquellos periodistas geniales capaces de empezar cada informativo contando los días que llevaba Moto en la cárcel de Guinea Ecuatorial. Los tiempos han cambiado.
Todo el entramado socialista trabaja para desacreditar a Severo Moto y su entorno. No van a parar y es más que posible que todo esté relacionado con los acontecimientos que se están desarrollando en Malabo y en Bata. Según cuentan nuestras fuentes en el territorio se vive una situación crispada y de mucho movimiento militar por las descuidadas y sucias calles de las capitales. Los guineanos están inquietos y sus dirigentes más todavía.
Los socialistas temen un cambio en Guinea Ecuatorial o unas elecciones libres y democráticas a las que se presente Severo Moto, como cabeza de cartel. Los socialistas han llevado a la destrucción a la formación que financian y apoyan en Guinea Ecuatorial, CPDS. Cayeron en la trampa de creer al dictador y se posicionaron junto a la dictadura hasta el punto de que los dirigentes del CPDS han estado a sueldo de la tiranía en estos últimos años con el peregrino argumento de estar cerca del sátrapa para forzarlo a un cambio democrático.
Las elecciones han vuelto a ser una farsa insultante y ahora todos se rasgan las vestiduras. El tirano sigue haciendo de las suyas y la oposición interna intenta lavarse las manos, ensuciadas de coger el puñado de monedas que les ofrecía el dictador.
Mientras el resto de grupos del arco parlamentario español, a excepción de Rosa Díez de UPyD, el resto de partidos están a sus puros e internos intereses. Nadie quiere saber nada de la terrible pesadilla que sufre Guinea Ecuatorial. Todos tienen algo que ocultar. Obiang ha contaminado tanto en esta democracia española que hay muchos trapos sucios que nadie tiene intención de que salgan a la luz pública.
Pero, cada día que pasa es un día menos para el dictador y un día menos en el exilio. Los guineanos están cada día más convencidos de que cuando llegue el momento tendrán que dar su opinión sobre esta situación y quieren tener algo que decir sobre su futuro y el de sus hijos.
Llegará el día de la democracia y es ahí donde queremos estar y luego, ya veremos.
Las cosas no pintan bien para la dictadura guineana que está dilapidando una extraordinaria cantidad de dinero en atacar los intentos de la oposición en poner al descubierto los excesos de la dictadura de Obiang Nguema.
Un periodista consultado por uno de los exiliados le ha confirmado que están siendo sometidos a presiones por parte de sus directivos sin que se les explique el porqué.
Esta es una historia real, los nombres que aparecen en la misma se han cambiado por razones obvias. Lo que aquí les vamos a contar es algo que ha ocurrido hace unos días en España.
La cadena Ser había comenzado a difundir una noticia que chocaba y que llamaba la atención de una manera sospechosa a más de un exiliado, de los que siguen con expectación el posible desenlace de la captura y encarcelamiento del líder de la oposición guineana, Severo Moto, en España.
El exiliado recordaba el nombre de un periodista que días antes le había llamado para preocuparse por la situación de Moto y no dudó en buscar su teléfono para ponerse en contacto con él.
¿Alex?- pregunto el dirigente guineano –“Sí, cuéntame, Saturnino”- contestó, al otro lado del teléfono el periodista.
“Estoy escuchando, en tu cadena de radio, una noticia que se me escapa a la realidad que estamos viviendo”- dijo el guineano.
“Bueno, ya sabes como son las cosas en esta casa”- intentaba quitarle importancia el redactor.
“Me llama mucho la atención que con los temas informativos que hay, estéis dándole otra vez a Severo Moto. No tiene sentido. Está en la cárcel y nadie ha demostrado, que yo sepa y soy su amigo, que haya cometido un delito para estar en las condiciones en las que está”
El exiliado empezó hablando de lo que ocurría en Coslada, cerca de su casa, donde desde el alcalde hasta la policía local estaban inmerso en un caso de corrupción gravísima, con delitos de extorsión a empresarios y hasta a prostitutas, depósito de armas, chantaje y un largo e ilustrativo catálogo de actividades criminales y a pesar de todo eso, muchos de los responsables estaban en la calle en libertad bajo fianza.
“Alex, no me puedo creer que Severo moto sea más peligroso que esta panda de corruptos de Coslada”.
El periodista le contó lo que pasaba en su redacción.” La primera noticia que me diste nadie me dijo nada. Anoche te llamé, a título personal, para enterarme de cómo iban las cosas y pensaba hacer un pequeño comentario sobre la tensa situación que mantiene a Severo Moto en la cárcel y sin argumentos sólidos para tan desproporcionada medida coercitiva. Tenía ganas de editar una noticia así pero, no te voy a engañar; me llamó mi director que , por lo que recuerdo, no me había llamado nunca hasta ahora, y muy amablemente me ha dicho los siguiente: Alejandro, deja a Severo Moto donde está y dedícate a temas más productivos. No tenemos intención de hacer un mártir de este elemento, y colgó. Ya me contarás, saturnino, sino es para acojonarse. Así que , tío, esta no es mi guerra y ya sabes que lo que esté en mi mano lo haré pero no está el ambiente para heroicidades”
La conversación no podía ser más estomagante, así que el exiliado se despidió y reconoció que la maquinaria socialista se había puesto en marcha y que podría ocurrir cualquier cosa. Echaba de menos los años en los que existía Antena 3 de radio y aquellos periodistas geniales capaces de empezar cada informativo contando los días que llevaba Moto en la cárcel de Guinea Ecuatorial. Los tiempos han cambiado.
Todo el entramado socialista trabaja para desacreditar a Severo Moto y su entorno. No van a parar y es más que posible que todo esté relacionado con los acontecimientos que se están desarrollando en Malabo y en Bata. Según cuentan nuestras fuentes en el territorio se vive una situación crispada y de mucho movimiento militar por las descuidadas y sucias calles de las capitales. Los guineanos están inquietos y sus dirigentes más todavía.
Los socialistas temen un cambio en Guinea Ecuatorial o unas elecciones libres y democráticas a las que se presente Severo Moto, como cabeza de cartel. Los socialistas han llevado a la destrucción a la formación que financian y apoyan en Guinea Ecuatorial, CPDS. Cayeron en la trampa de creer al dictador y se posicionaron junto a la dictadura hasta el punto de que los dirigentes del CPDS han estado a sueldo de la tiranía en estos últimos años con el peregrino argumento de estar cerca del sátrapa para forzarlo a un cambio democrático.
Las elecciones han vuelto a ser una farsa insultante y ahora todos se rasgan las vestiduras. El tirano sigue haciendo de las suyas y la oposición interna intenta lavarse las manos, ensuciadas de coger el puñado de monedas que les ofrecía el dictador.
Mientras el resto de grupos del arco parlamentario español, a excepción de Rosa Díez de UPyD, el resto de partidos están a sus puros e internos intereses. Nadie quiere saber nada de la terrible pesadilla que sufre Guinea Ecuatorial. Todos tienen algo que ocultar. Obiang ha contaminado tanto en esta democracia española que hay muchos trapos sucios que nadie tiene intención de que salgan a la luz pública.
Pero, cada día que pasa es un día menos para el dictador y un día menos en el exilio. Los guineanos están cada día más convencidos de que cuando llegue el momento tendrán que dar su opinión sobre esta situación y quieren tener algo que decir sobre su futuro y el de sus hijos.
Llegará el día de la democracia y es ahí donde queremos estar y luego, ya veremos.