jueves, 16 de noviembre de 2023

EL PASO DE LA DICTADURA ES COMO SI GUINEA ECUATORIAL ESTUVIERA METIDA EN UNA BRUTAL GUERRA




En la tarde del miércoles 15 de noviembre, el Foro Libertas, Veritas et Legalitas presentó con la colaboración del Schiller International-The Global American University un interesante debate sobre las consecuencias que para la economía tienen las guerras que en estos momentos están asolando nuestro mundo.

De izquierda a derecha:

Nemesio Fernandez Cuesta,Alexandra Aaron,Armengol Engonga,Humberto Calderon y Alberto Esono.

 



La amistad que nos une con Fernando Maura que es el fundador del foro Libertas, Veritas et Legálitas, hace que participemos en casi todos los actos que organizan. 




Para nosotros, como fuerza política, estar en estos debates nos permiten conocer figuras de primer nivel y estar al cabo de las grandes inquietudes mundiales. En esta ocasión coincidimos con Nemesio Fernández-Cuesta Luca de Tena, presidente de EOLIA renovables, exsecretario de Estado de Energía y ex director general de Repsol así como con el que fue Ministro de Energia y de AAEE de Venezuela y presidente de la OPEP, Humberto Calderón Berti. Moderó el debate y ordenó las intervenciones, la profesora de la Universidad Schiller, Alexandra Aaron.



Las guerras, obviamente, tienen consecuencias económicas significativas que pueden afectar a los países involucrados de muchas y diversas maneras como son los costos directos de la guerra que Incluyen gastos militares como armamento, soldados, logística y mantenimiento de operaciones bélicas. Estos costos pueden ser enormes y afectar el presupuesto de un país durante y después del conflicto. También se discutió sobre la destrucción de infraestructura ya que las guerras suelen causar daños masivos a la infraestructura, como carreteras, puentes, edificios, hospitales y fábricas. La reconstrucción puede llevar años y requerir una gran inversión económica. Se habló de los desplazamientos de población pues estos conflictos armados pueden provocar el desplazamiento masivo de personas, lo que genera una crisis humanitaria. Esto puede suponer una carga económica para los países que acogen a los refugiados y para los propios desplazados, que pierden sus hogares y medios de vida. Hay que hablar del enorme impacto en la producción y la economía ya que las guerras interrumpen la producción y el comercio, lo que afecta a las empresas y al empleo. Las interrupciones en la producción de bienes y servicios pueden llevar a escasez, inflación y dificultades económicas. Otro de los aspectos negativos es el endeudamiento. Los países a menudo recurren a préstamos y endeudamiento para financiar las guerras. Esto puede generar una carga económica a largo plazo a medida que intentan recuperarse y pagar las deudas contraídas. En esta exposición se trató también del cambio en las prioridades de gasto. Durante la guerra, los gobiernos pueden redirigir fondos y recursos hacia el esfuerzo bélico, dejando de lado áreas como la educación, la salud o el desarrollo económico. Ni que decir tiene, el impacto en el comercio internacional. Las guerras pueden afectar las relaciones comerciales entre países, generar sanciones económicas y restricciones comerciales, lo que puede perjudicar las exportaciones e importaciones y tener un efecto negativo en la economía global.



Evidentemente, este tipo de actividades, a las que normalmente asistimos los del Partido del Progreso, nos ilustran mucho para buscar las mejores soluciones para Guinea Ecuatorial que está sufriendo las consecuencias económicas de una guerra. Y como decía uno de los ponentes, la tiranía que se sufre en Guinea Ecuatorial es devastadora y de larga duración, afectando a múltiples aspectos de la vida de los que habitan el país.