domingo, 9 de abril de 2023

UNA GUINEA ECUATORIAL LIBRE Y DEMOCRÁTICA, QUE RESPETE LOS DERECHOS DE TODOS, ES POSIBLE


Por Metodio José Obama, Presidente del Consejo Provincial de Barcelona.

 

En la vida se lucha por lo que se cree y se aprecia. Yo creo en la libertad de las personas, en la dignidad del ser humano, en el amor al prójimo, en el respeto hacia los demás, en la alteridad frente a la cerrazón y la terquedad. 

Yo creo en la justicia y en la verdad. Creo en los valores de la persona y en la libertad de pensamiento y de expresión, sin que ello  suponga una amenaza a la integridad física ni psíquica.

 

La maleficencia patológica de esta dictadura la ha llevado a un grado de perturbación mental y a una excitación violenta que ya no tiene remedio. Ya se le puede volcar toda la lógica del mundo ni con esto puede desprenderse de su recalcitrante actitud. Evidentemente su larga duración ha hecho mella, se ha erosionado tanto, que ni puede consigo misma: está colapsada en su propia realidad, en la que tiene en su conciencia, imposible de ir más allá de lo que dicta su absurdez a la que considera la única evidente y absoluta; por esto su continua huida hacia los páramos de la terquedad.


Nada que haga la dictadura ahora puede estar velado en estos momentos. Durante bastante tiempo ha gozado de protección, ya es momento de hacer bien las cosasAhora, cualquier medio que utilice para ejecutar una mala acción y ocultarla, cualquier sevicia, insidia, etc. Cualquier deformación de la realidad que pretenda encajar a sus intereses es y será contrarrestada y denunciada de forma pública hasta que consigamos acabar con su descomedido y ominosa forma de comportarse y actuar.

Ya no cabe los tejemanejes, las compras de voluntades ni las costuras nocturnas y poco edificantes, todo pasa por una transición pacífica que garantice una convivencia pacífica.

 

LA GARANTÍA DEMOCRÁTICA PASA POR UNA TRANSICIÓN ORDENADA Y PACIFICA

Si queremos dar una garantía a nuestra futura democracia y evitar otra usura política, la ocasión pasa por una transición que incluya mecanismos o parámetros que impidan el fácil acceso a cualquier sórdido y grisáceo oportunista.

Pese a que las piezas claves del entramado dictatorial se espantan ante cualquier iniciativa que abra camino a una democracia verdadera, por el miedo a perderlo todo y por enfrentarse sus propios monstruos, la mejor salida para el bien de todos pasa por saber conquistar estos desafíos.Todos somos necesarios. Tarde o temprano tiene que llegar la democracia en nuestro país, y es mejor para todos nosotros porque asegura la protección de los derechos de todos, incluso de nuestros verdugos.


"Si discute usted, y pelea y contradice, puede lograr a veces un triunfo, pero será un triunfo vacío porque jamás obtendrá la buena voluntad del contrario" (Benjamín Franklin).


No sigamos complicándonos la vida, el verdugo tiene que tener la valentía de reconocer sus errores y pedir perdón, y la victima la responsabilidad de saber perdonar. Estar enquistados en la irracionalidad y en el salvajismo aberrante, ni trae buenas consecuencias, ni nos saca del miedo y la incertidumbre.

Lo dicho, todo pasa porque seamos capaces de articular, entre todos, los parámetros y las reglas de buena convivencia entre diversas opiniones y culturas. Queramos o no es nuestro único “agujero de gusano” hacia un mundo democrático y civilizado,y la única vía que conduce al desarrollo de los países y que les da estabilidad: una estabilidad democrática implica también un desarrollo social y económico.

 

GUINEA ECUATORIAL BIEN VALE UN DEMÓCRATA

Si no hay demócratas no puede haber democracia, si no tenemos políticos que creen que el pueblo es el verdadero dueño del poder que ellos administran y que están obligados a hacerlo de forma correcta no puede tener lugar una democracia desarrollista. Una verdadera democracia implica la aceptación de una rica variedad de posturas e ideas. Ya es hora de que la dictadura sea mínimamente razonable y piense que a estas alturas seguir reprimiendo la voluntad y el deseo del pueblo por vivir en libertad y en democracia no garantiza su supervivencia. Lo mismo que aquellos políticos y/o sus militantes que desde la oposición claman venganza, a todos les digo que no es el camino a seguir. Políticos que prometen sesgar y aniquilar las vidas del pueblo que pretenden gobernar en el futuro, no nos auguran más que otra dictadura; otros con habilidad engañosa pretenden mostrar al pueblo una fachada de demócrata pero que sus manías dictatoriales más de un disgusto nos han dado. El actual presidente del PPGE, Don. Armengol Engonga Ondo, siempre lo ha tenido claro desde que fue elegido en la responsabilidad de llevar el partido: actuar respetando las reglas mínimas de comportamiento tanto dentro del partido como en relación con otras formaciones políticas, activistas y ciudadanos, y pueblo en general al que queremos servir con humildad y honestidad. No queremos cerrar un ciclo de terror para abrir otro igual, no luchamos contra la actual dictadura para que venga otro dictador. Los guineoecuatorianos bastante hemos sufrido. 


El equipo directivo del Partido del Progreso, está trabajando duro para llevar a Guinea Ecuatorial a una democracia plena y homologada con el resto de democracias occidentales, aunque  sabemos que esto solo no es suficiente: necesitamos el apoyo entusiasta del resto de guineanos, si queremos poner en marcha una democracia participativa, en la que la legitimidad descanse en el conjunto de las personas que formamos la nación guineana. Es por tanto, responsabilidad de cada uno de nosotros, revertir la anómala situación de dictadura y sinrazón que vive nuestro país, para llevarlo hacia una democracia, que traiga la libertad, la paz social y el progreso de nuestro pueblo.