Por Severo-Matías MOTO NSA, Presidente del Partido (Demócrata
Cristiano) del Progreso, y Gobierno en el Exilio de Guinea
Ecuatorial.
…Y el Señor, y el Vaticano, (¡Con qué gran acierto y oportunidad!), quisieron que la Iglesia madurara en Guinea Ecuatorial, y sembrara en el alma de nuestro pueblo, como una alfombra verde de esperanza, la presencia de un primer Obispo negro, destinado a la parte más ancha y poblada de “La, todavía, “Guinea Española”, Río Muni, camino de la independencia.
¡Qué triste y pobre el guineano que no estuviera, aquel día!, cuando llegó el, cariñosamente llamado “Padre NZE”, ascendiendo solemnemente la cuesta que conduce a la ancha explanada que alberga el complejo de la Misión Claretiana de Bata, flanqueado por la Residencia de los Padres Claretianos, la cadena de aulas del Colegio-Misión y la imponente y añosa catedral (colonial) de Bata. Al lado, asomando entre un extraño bosquecillo de cañaveral, asomaba el edificio blanco-rosa de uno de los más imponentes Catequistas que tuvo Guinea Ecuatorial, Don Bonifacio Ondo Edu, convertido en el Presidente del Consejo del Gobierno Autónomo de Guinea Ecuatorial, preludio de la independencia del País.