viernes, 6 de noviembre de 2020

Feliz cumpleaños, presidente fundador



Desde hace muchos años, por esta fecha, dedico unos entrañables momentos a felicitar a uno de los políticos que admiro y que llevo, como él dice, en el corazón.

En estos días tormentosos, climatológicamente hablando y en casi todos los aspectos de la vida, me enorgullezco de formar parte de una de las familias políticas más puras y gratificantes que he conocido. Hablo de la militancia del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial y de su fundador, Severo Moto.

Con Moto he pasado muchas y agradables veladas donde hemos derrochado imaginación sobre el futuro de su pequeño y precioso país tropical.

Me agrada compartir momentos con inquebrantables amantes de la libertad y el desarrollo humano. Creo que fue el escritor luso, José Saramago, el que dijo aquello de que la guerra estaba perdida pero que teníamos la posibilidad de ir ganando batallas. No cabe duda de que no somos inmortales, pero eso no nos exime de vivir con plenitud, respeto y hasta felicidad hasta el momento que hayamos de partir hacía Dios sabe dónde.

Hace unos meses leí con cierto desasosiego que Severo había dado, como él dice, un paso al lado y se ponía a disposición del nuevo presidente interino, el infatigable Armengol Engonga. Como todo, pensé, con el paso de los años has de pensar que un día tendrás que partir, te jubilarás en tu trabajo o tendrás que dejar la dirección de tu negocio, por pequeño que sea, a otros si no quieres cerrar o hundir la empresa.

Moto siempre ha sido consciente que algún día tendría que ser. Le hubiera gustado, como nos dijo en una comida, presentar su decisión en un gran congreso nacional en Guinea Ecuatorial, pero todavía se encuentra en la puerta el “cancerbero” que, según la mitología griega es el puto perro de Hades, un monstruo de tres cabezas, con una serpiente en lugar de cola y que no permite que nadie ose entrar en lo que considera sus dominios. Severo lo ha intentado todo, se ha dejado la vida, literalmente, en el intento. Hay quien pensará que ha fracasado o que se quedó fuera de juego y nada más lejos de la verdad.

Entre los troncos del bosque que abrazaban a su madre cuando lo alumbró a este mundo hace ya unos cuantos años, tal día como hoy, un árbol mítico en la cultura africana le transfirió su fuerza y protección. Fruto de ese halo mágico ha podido sobrevivir a los acontecimientos tremendos que ha enfrentado con la cabeza alta.

Mientras otros pasaran a la historia de Guinea como sátrapas, ladrones, estafadores, torturadores, criminales, asesinos e incompetentes absolutos Severo Moto puede mostrar una hoja de servicios a su pueblo como ninguno, un amor por su pueblo incontestable y lo que es más importante, el legado de una sólida organización política, posiblemente la mejor de toda la disidencia al tirano.

Me honra su amistad, su visión de dirigente fundador, su generosidad y su abnegado espíritu de sacrificio que algún día tendremos que homenajear como es debido y se merece. Hoy, humildemente, como a él le gustan estas cosas, le deseo un feliz cumpleaños, le doy las gracias por el apoyo que brinda a sus compañeros para que lleven el partido a Guinea Ecuatorial y por haber hecho posible que los guineanos cuenten con esta herramienta política que les permitirán salir del infierno de la tiranía de Obiang.