martes, 10 de marzo de 2020

LA POLICÍA FRANCESA DESHAUCIA LA EMBAJADA DE OBIANG NGUEMA, EN PARIS


*Se despeja, de forma legal, y por la fuerza, la duda de si el edificio es Embajada o gigante y lujosa guarida de Teodorín Nguema Obiang, hijo del poderoso dictador africano, Obiang Nguema, de Guinea Ecuatorial.
*A propósito del juicio recién celebrado en Francia contra Teodorín; y ante la más que segura condena que iba a coronar dicho juicio, Obiang Nguema, intentó -sin fruto- llevar a cabo una “popular” manifestación ante la Embajada de Francia, en Malabo.
*Obiang Nguema amenazó o prometió salirse de la francofonía; romper relaciones con Francia y cerrar la Embajada de Francia en Malabo, si su hijo, Teodorín, era condenado, como así ha sido.
* “¡Un montón de coches negros se dirigen al Palacio Presidencial; comunicaban ayer, desde Malabo

"¡¡¡SI NO NOS ECHAN A LA FUERZA; ¿POR QUE NOS VAMOS A IR?!!!"

El Confidencial de Guinea Ecuatorial, 10 de marzo de 2020.- Aseguran que este consejo de animación se lo dió Armengol Ondo Nguema, el todo poderoso hermano del Presidente dictador Obiang Nguema Mbasogo, a su hermano. Eran otros tiempos. Cuando todavía no arreciaba la furia familiar interna y del clan contra el dictador. Cuando toda la preocupación del régimen se centraba en buscar y, sobre todo crear falsos "golpistas"; detenerlos condenarlos a muerte y ganar falsas y violentas elecciones.


"Si vienen en serio y nos echan, a la fuerza, nada podemos hacer; pero si no nos echan, ¿por qué  nos vamos a ir?"
El consejo revela el carácter eminentemente violento, a la vez que profundamente inseguro y cobarde del régimen de Obiang Nguema. Cree, sin paliativos que solo la violencia puede dar razón a su retirada del poder dictatorial. El diálogo, en cualquiera de sus versiones y formas, para cumplir su promesa de entregar el poder a los civiles, es para el dictador guineano un signo de debilidad y cobardía por parte de los que se lo proponen; y sería, evidentemente una incoherencia por su parte, abandonar, pacíficamente, la dictadura, después de haberla usado para tomar ese poder.
¡O la armada violencia militar; o nada!
Mejor y más contundente prueba de esta realidad es imposible, cuando oímos y vemos la noticia que atora, hoy, las redes sociales, páginas, audios y vídeos de la oposición guineana, ante el espectáculo de la toma y desahucio, a la fuerza policial francesa, del inmenso edificio de Teodorín Nguema Obiang Mangue, en la gran Avda. de Foch, 42 de París.. Por las buenas (leyes, sentencias, diálogos, consejos y amenazas, nunca se moverán los Obiang Nguema de la violencia dictatorial con la que destrozan Guinea Ecuatorial.
Viene, ahora, a la memoria, aquella concentración, ante ese gigante edificio, de un nutrido grupo de opositores guineos llegados de diferentes países europeos. Comenzaban las breves, expresamente prolongadas y aplazadas -por los abogados de Teodorin- sesiones del juicio Contra los BMA (Bienes Mal Adquiridos. 

Por todo argumento los letrados franceses y “equatós” de Teodorín, argüían que al Vicepresidente de Obiang Nguema, no se le podía juzgar por gozar de inmunidad diplomática (¡Falso!) Que, en todo caso, se le debía juzgar en Guinea Ecuatorial y no en Francia. Que, como en Guinea Ecuatorial no es delito la CORRUPCION

Al final, y después de tres largos años de sesiones en Francia, prolongadas y trasladadas a La Haya, no han servido,  ni los argumentos, evidencias, consejos, avisos, advertencias, amenazas, condenas, para que reaccionara Obiang Nguema, o parasen las aventuras de Teodorín. Hasta que la fuerza legal y la violencia oficial han entrado en acción. 

“Si nos echan a la fuerza, no podemos hacer nada; pero si no nos echan, porqué nos vamos a ir”

Este “valiente” axioma, lanzado por el régimen de Obiang Nguema ha tenmido su primer efecto en el Embajador de Obiang Nguema en Francia Miguel Oyono Ndong Mifum; de quien se dice que ha sido poco menos que expulsado del edificio del 42 Foch de París