sábado, 23 de noviembre de 2019

¿QUÉ QUIERE, EN SERIO, EL CAPITÁN GENERAL, PRESIDENTE DE GUINEA ECUATORIAL, OBIANG NGUEMA MBASOGO? (I)


Por Severo-M-MOTO NSA, Presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial.

UN PUEBLO CRISTIANO CATÓLICO, QUE CONOCE EL PERDÓN Y CREE EN LA JUSTICIA…

Tras ver a un Macías Nguema, detenido, encarcelado, metido en un tribunal, antes de ser condenado a muerte, el pueblo guineo, entero, prefería… (¡a grito pelado!) que Macías fuera metido en una jaula; colocado en una especie de parque, para que lo vieran y conocieran los turistas. Sobre todo, el castigo que el pueblo guineo deseaba -a voces- para Macías, es que fuera testigo, desde esa jaula de hierro, de cómo Guinea Ecuatorial vivía en libertad, en democracia, en desarrollo. “¡Que no lo maten!” Para que vea y pase vergüenza de ver a Guinea Ecuatorial viviendo en libertad, en otras manos 
Eso no fue posible. Hubiera parecido un verdadero milagro; único en el mundo. 

Quizás la única y gran lección que el pueblo guineo dio al mundo con esta extraña petición, es la de ser un pueblo cristiano católico, cercano al enfado, sí; pero sobre todo al PERDÓN, más que a la fácil y cómoda VENGANZA y a la CONDENA A MUERTE.

Guinea Ecuatorial era muy así. Me atrevo a pensar que, en el fondo, sigue siendo así. Los grandes analistas, psicólogos y, acaso, “panafricanistas”, creen que la “culpa” de ese pacifismo, y de ese respeto al ser humano, la tiene la Iglesia católica, que  durante la Colonia, las Provincias de Ultramar y la Autonomía, diseñó y esculpió en el alma y ser total del pueblo guineano ese especial talante humano, social y especialmente pacífico.
                    
El Excelentísimo Señor Don Bonifacio ONDO EDU (centro) Presidente del Gobierno Autónomo de Guinea Ecuatorial, 1964-1968, condujo a Guinea Ecuatorial, durante 4 años de preparación pacífica, sin fáciles “emociones  negras”, sin muertos por el camino, a una independencia que iba a ser la culminación de una DESCOLONIZACIÓN acompañada por la antigua POTENCIA. No fue posible. 51 años después Guinea Ecuatorial busca a un ONDO EDU, “bien acompañado”

Ese talante es justamente el que el Presidente del Gobierno Autónomo, Don Bonifacio ONDO EDU manejó, diríase, respetuosamente, para hacer de Guinea Ecuatorial aquel remanso de paz y desarrollo intelectual, cultural y económico que, durante 4 años, precedió a los tristísimos años (ya, 51) de independencia.

Macías Nguema, posiblemente, hubiera preferido ese extraño “castigo” que el pueblo guineano vociferaba para él. Un castigo que, a buen seguro, solo hubiera durado y servido para aislarlo, alejarlo del poder dictatorial, evitar una involución por su parte y los suyos; y, desde luego, hacerle pasar la vergüenza de ver una Guinea en desarrollo, en manos de otra persona, como en los tiempos del Catequista, Presidente Don Bonifacio ONDO EDU.

Once años del ejercicio del poder dictatorial; detenido, encarcelado, juzgado, condenado a muerte y ejecutado Macías Nguema, tomó el poder, por un despiadado y sangriento golpe de estado, su sobrino, Obiang Nguema.

Obiang Nguema Mbasogo, a pesar de todo, es un ser humano. Conoce, mejor que nadie, quién es, como ser humano; como el más alto y poderoso militar del país, como Presidente dictador. Nadie como él conoce cómo ejerció de jefe supremo de las cárceles de Guinea Ecuatorial, bajo la sombra y cobertura del dictador Macías Nguema. Nadie, mejor que él, conoce cómo se ha portado con el pueblo guineano durante los 40 años, “dictando normas” en, y contra el pueblo de Guinea Ecuatorial.

Le ha tocado a Obiang Nguema, lo mismo que a su tío, Macías Nguema, liderar un país pequeño; pero tremendamente difícil, por su calidad humana, cultural e intelectual. Un país que antes de la independencia, conoció el dolor del COLONIALISMO; luego se sumergió en el especial periodo de PROVINCIA ESPAÑOLAS DE ULTRAMAR; y saltó, con grandes bríos e ilusiones de progreso, al período de AUTONOMÍA, de la mano de Don Bonifacio ONDO EDU. 


El Excelentísimo Señor Don Felipe González Márquez visitó Guinea Ecuatorial (1991) en un intento de reconciliar el país mediante un proceso de transición pacífica, con una fuerte oferta crematística al dictador; Obiang Nguema Mbasogo, despreció la oferta y el plan, llamándolo “Ensayo de democracia a la ecuatorguineana”

Guinea Ecuatorial era, y es, un PEQUEÑO país en extensión; pero un GRAN PAÍS, en cuanto a la preparación, altura y capacidad de abrirse a un futuro digno de conectar con la globalidad mundial; subidos sobre el brioso caballo de esa preparación humana, cultural intelectual y la abundancia de recursos de suelo, subsuelo, de mar y su evidiada situación geoestratégica de los que lo ha adornado la madre naturaleza. Todo ello llevó al Presiente del Gobierno español, Don Felipe González a lanzar aquel veredicto, a su regreso de Guinea Ecuatorial (199l): 
-“Guinea es un país viable; solo necesita desprenderse de la infraestructura dictatorial ahí establecida, y de la cabeza que lo lidera”