domingo, 5 de mayo de 2019

ENTREVISTA A SEVERO-MATÍAS MOTO NSA PRESIDENTE DEL GOBIERNO, EN EL EXILIO, DEL PARTIDO DEL PROGRESO DE GUINEA ECUATORIAL

Luce, con una sonrisa enmarcando sus labios, sus primeros 76 años de edad. Y a pasar de la molesta gripe que sufre, efecto del cambio del tiempo, nos recibe en su breve rincón madrileño de la conocida como “Ciudad y Villa”.

El Confidencial de G.E.-76 años de edad -muy bien disimulados, por cierto- 36 años de exilio, con el Partido del Progreso prohibido o ilegalizado en el país y, casi, recluido en un pueblo de Madrid… Señor Moto Nsa: ¿Cómo se lleva todo esto?
Severo Moto.-Con resistencia. Cuando se tiene fe, no solo en un proyecto político como el Partido del Progreso, sino sobre todo en un pueblo como el pueblo guineano al que estamos llamados a servir, la edad, las dificultades de toda clase, se vuelven auténticos acicates para resistir. Hacemos nuestra, la frase: “Continuar es volver a comenzar siempre”

CGE.- La experiencia indica que aunque el exilio sea una forma de huir de la persecución y encontrar y vivir la libertad. También es, sin duda, un desgarro alejarse durante tanto tiempo del “terruño”, como aquí se dice, y de los tuyos.
SM.-Nunca pensé que, al final, después de español y pertenecer a la Hispanidad, iba a acabar exiliándome y “sufriendo” el exilio” precisamente en España. No es, en absoluto, nada agradable. La ilusión de todo guineano es viajar a España, crecer, en todos los sentidos (cultural, económica y humanamente) junto a España; tanto en Guinea como en la que llamamos, cariñosamente “Península”. Un hispano exiliado en España, es porque algo ha fallado en la descolonización, o en la independencia; como en el caso concreto de Guinea Ecuatorial.
CGE.- ¿Puede explicar esta aseveración?
SM.- Sí. Es nada compresible que por la independencia o la descolonización, el factor humano, humanista y si quieres cristiano, que marcó la colonización española en Guinea Ecuatorial, se haya diluido en el agua oscura de las razones de intereses económicos y a veces inhumanos…Si España hubiera jugado en la descolonización y en la independencia de Guinea Ecuatorial respondiendo a la voluntad y esperanza del pueblo guineano, nunca se hubieran producido 50 años de dictadura tiránica y militar que destroza nuestro país.
CGE.- Cabe explicitarse, con claridad cuál es el sentir del pueblo guineano con respecto a España?
SM.- Hay un profundo sentimiento de  nostalgia, soledad y abandono en el alma del pueblo guineano. Sentimiento que se expresa de forma permanente y angustiosa, desde que se abandonó la colonización y se entró en la independencia, en este grito ahogado: ¿Pero, cuando volverá España?
CGE: ¿Qué sentido tiene que vuelva España, si el país ya es independiente?. ¿No se podría entender como una recolonización?.
SM.- Ya, por desgracia, funciona la “recolonización” de Guinea Ecuatorial, desde que se independizó y se perdió en la dictadura. Lo que, en la colonización, con sus tres estratos ascendentes: Colonia, Provincia y Autonomía fue un claro y visible proceso de preparación para la independencia, referido a la civilización, cultura y promoción intelectual, formación de cuadros, con una España cada vez más abierta a la preparación de guineanos de cara a la posible independencia; la autovaloración del pueblo guineano en base a su nivel cultural y de prestigio social interno y de cara al exterior… Todos estos valores, avalados por el contacto fluido y respetuoso con España, se difuminaron y se convirtieron en autentico delito para el régimen dictatorial, retrógrado, salvaje y militar, amén de violento. La retirada de la gran España institucional que podía gloriarse de haber forjado aquella Guinea Ecuatorial, envidia de países del entorno africano, autentica madera maleable y vergel intelectual fértil, cedió paso, de nuevo, a la España de unos cuantos españoles, más centrados en los intereses económicos que en los intereses humanos. Es normal que el pueblo guineano se desgañite preguntando: “Pero, ¿cuándo vuelve España?
CGE.-¿Es realmente cierta esta ansia por otra parte, perfectamente legítima, del pueblo guineano en general o cuenta con detractores?.
SM.- Una eminente personalidad política y diplomática española me lo confesó, sumido en una profunda y sincera convicción y: “Hemos notado que el pueblo guineano quiere que vuelva España". Como experiencia propia, puedo asegurar y aseguro que el Partido del Progreso es grande en Guinea Ecuatorial porque desde sus inicios anunció al pueblo guineano que, con nosotros, España volverá a ser nuestro compañero de camino. Es obvio, y todos lo entendemos, que la intensificación de relaciones en todos los aspectos con España, se daría siempre en el marco del respeto a la legitima soberanía de Guinea Ecuatorial.
CGE.- ¿Cuales son las esperanzas para Guinea del Partido del Progreso, de cara al futuro?
SM.- El futuro se inicia, hoy. Y es ver cómo abrimos paso a la normalización política de Guinea Ecuatorial. Y eso, naturalmente, comienza por dotarse de un Partido político de peso: Liderazgo, que con el impulso apoyo incontestable del Partido tantas veces mostrado, soy yo; Un equipo de trabajo que viene aquilatándose y elaborando planes de futuro y un proyecto, apodado VADEMECUM que contiene las recetas adecuadas para afrontar y cubrir, a tiempo, los grandes vacíos en campos como: ENSEÑANZA, cultura, Formación profesional  y preparación intelectual y humana; SANIDAD y bienestar social; TRANSPORTES y comunicaciones; VIVIENDA y hábitat; y ENEGIA.
CGE: ¿Qué relaciones o cómo son las relaciones entre el Partido del Progreso y el resto de formaciones políticas guineanas que, por cierto, son muchas?
SM: Nos piden “unidad” a toda la oposición guineana. Dicha unidad no puede ser la de un rebaño de borregos; todos juntos y sin rumbo. Queda claro que el objetivo es único en sus múltiples variantes. Único: alcanzar la libertad del pueblo guineano al que pertenecemos y que perdió dicha libertad al dar el salto al vacío, de la descolonización y caer en el pozo oscuro de la tiranía de la dictadura militar. El camino de la conquista de esta libertad pasa por quitar de en medio, a la dictadura que tiene atrapadas, en sus manos de hierro, estas libertades. Dentro de la, vulgar o generalmente, llamada oposición, los hay, convencidos de que, como lo asegura el propio dictador, para acceder a estas libertades secuestradas por él, se necesita pasar por la violencia del golpe de estado; lo mismo que hizo él. Otros, conscientes de esta realidad y, alérgicos a la violencia, no dudan en buscar alternativas políticas y diplomáticas (diálogo con intermediación internacional). Puede que haya quien al tomar el poder por la línea de la violencia, propuesta o exigida por Obiang Nguema, puedan proponerse -como Obiang Nguema- dar continuidad a la violencia vengativa… Los hay que, siguiendo la otra línea, se proponen abrir paso a la transición por la vía institucional, bajo la bandera de paz y la reconciliación, hacia las elecciones libres.
CGE.- Es el mismo camino que Venezuela…, según veo
SM. Por algo somos los dos, países Hispanos. Y tengo bastante esperanzas de que nuestro pueblo hermano, pronto echará al dictador Maduro y retomará su andadura democrática con normalidad. 
CGE.-¿Qué repercusión tienen sus planes y propuestas ante el Gobierno español y la comunidad internacional?
SM. Es innegable y respetable la dificultad que pueda tener España, para incidir -como a nosotros nos gustaría- en el problema que le ha creado Obiang Nguema; quien, habiendo sido -digámoslo claro- un niño mimado de la España institucional- no duda en dirigir violentos insultos y amenazas, cada vez que España, por pura dignidad, intenta frenar al dictador en sus desmadres de todo calibre y calaña. Pero nosotros, centrados en la apuesta por la transición pacífica que proclamamos, hemos puesto en los despachos de España, Francia, Estados Unidos, la Unión Africana y la Unión  Europea, esta alternativa de transición pacífica. A la de reaccione y respuesta.
CGE.- ¿Cuáles son las claves de esta alternativa; si puede saberse?
SM.-Es el camino habitual que han andado los países con  dictaduras. Se trata de iniciar un proceso de transición pacífica a la democracia, aceptado por los guineanos y con la implicación de todos los estamentos sociales de nuestro país. Hay que tener en cuenta que la aspiración a la libertad  de nuestro pueblo es un derecho inalienable, que no se puede soslayar. Obiang Nguema debería tener en  cuenta la ola de libertad que atraviesa el Continente Africano y que está acabando con regimenes dictatoriales que nos parecía impensable su caída. También  debería olvidarse  de la posibilidad de situar a uno de sus hijos, o a un integrante del clan dictatorial, en la Jefatura del Estado, a modo de  reinado hereditario. Obiang debe saber que su régimen ya no es viable ni entendible a los ojos de los guineanos y a los de la opinión pública internacional. La salida mas responsable y menos traumática, tanto para Obiang y su familia, como para el pueblo guineano, sería el abandono voluntario del poder, por parte del dictador, que permita al pueblo decidir su futuro en democracia.  En eso estamos trabajando el Partido del Progreso, junto a otros tres partidos exilados,  en la PROPUESTA DE LEY DE TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA PARA GUINEA ECUATORIAL. Una transición sin violencia, pacífica, tranquila e institucional, en la que queremos implicar también a los grandes países con intereses en Guinea Ecuatorial.
CGE.-Gracias, señor Moto, por atender nuestras preguntas. Le deseamos suerte a Usted y a sus compañeros en esta abnegada y resistente lucha que estáis manteniendo contra la dictadura en Guinea Ecuatorial y en favor de la libertad y la democracia de nuestro pueblo. 
SM.-Gracias a El Confidencial por la importante labor formativa e informativa que está llevando a cabo.