lunes, 4 de febrero de 2019

¿POR QUÉ HE LUCHADO? MI COMPROMISO CON LA LIBERTAD DEL PUEBLO DE GUINEA ECUATORIAL (II)


Por Severo-Matías MOTO NSA, Presidente del Gobierno en el Exilio del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial.

LA MENTIRA DESTRUYE Y ANULA A MI PUEBLO…

LA ANÉCDOTA. - Por todo problema y peligro de muerte, con Macías en el poder, tuve el incidente de la Tesina de fin de carrera de Periodismo, que - ¡Inocente de mí! - se me ocurrió llevar a Guinea Ecuatorial, al terminar mis estudios de Periodismo.
Un cuñado de Obiang Nguema, Maximiliano Mba Ovengha, llegado de Cuba con título cubano de Periodismo, se hizo con mi tesina de fin de carrera. Se la llevó a Macías. Este convocó, en su palacio, a un grupo de Ministros, para que estudiaran y dieran un veredicto de si la tesina iba contra el régimen, o no. El entonces Ministro de Sanidad, Felipe Ondo Obiang (Maestro de Escuela) aseguró que la tesina había sido escrita en Guinea Ecuatorial, a mi regreso de mis estudios y que se trataba de un “libro” que yo “estaba escribiendo contra el régimen… Que, enviado a España, me devolvían la copia para su corrección y posterior envío a España, para su edición” (¡Flagrante, envenenada y denigrante mentira mortífera!
Ante esta “sabia” opinión del  Ministro, Macías interrumpió la sesión con sus ministros, y encargó al Ministro del Interior, Angel Masié Ntutumu, para que, con el omnipotente Secretario de Estado de Seguridad, Director General de Información y Turismo y hombre de absoluta confianza de Macías, Daniel Mba Oyono, me citaran urgentemente, y verificaran la afirmación del Ministro de Sanidad, Felipe Ondo Obiang. Tras dos urgentes y agrias sesiones con Ángel Masié y con Daniel Mba Oyono, este se encargó de llevar a la reunión de Macías y sus ministros, la versión real y las pruebas contundentes e irrefutables que tiraban por los suelos la falsa e imaginaria versión del Ministro de Sanidad, Felipe Ondo Obiang.
Macías, convencido por las versiones y pruebas aportadas por el Ministro del Interior, Ángel Masié Ntutumu y el Secretario de Estado de Seguridad y Director General de Información y Turismo, Daniel Mba Oyono, ordenó que se diera por terminado el proceso que estaba destinado a conducirme a la prisión de Black Beach, y a mi segura ejecución. Ante esta decisión de Macías que dejaba como MENTIROSO a su ministro de Sanidad, el Vicepresidente de la República, Bonifacio Nguema Esono, propuso a Macías, que, por lo menos, y para que no quedara mal el gobierno, se me diera un castigo ejemplar. Y propuso mi suspensión de sueldo como Jefe de Prensa de la presidencia durante un año entero.  Macías ordenó la ejecución de la sentencia de Bonifacio Nguema Esono contra mí.
Queda, muy claro, con esta anécdota y su final, que con su exigencia de pruebas contra las acusaciones falsas a las que está tan desgraciadamente acostumbrada la sociedad guineana al entrar en la independencia, Macías, era más víctima de la presión de las acusaciones (falsas, mentirosas, mortíferas) de los prohombres de su entorno, que de su simple y propia maldad. Recuérdese que la mayor parte las acusaciones y de los asesinatos y ejecuciones que jalonaron sus once años de poder dictatorial, le eran comunicados, siempre a posteriori, por el Teniente Coronel, Teodoro Obiang Nguema, Jefe de cárceles del país, tras la ejecución de los falsamente denunciados.
Cinco largos y agitados años, (1.971-1976) inmerso en la dictadura de Macías y Obiang Nguema; tres tristísimos años (1976-1979) hundido en las cárceles (modelo) de Bata, y (Black Beach) de Malabo; y dos años (1979-1981) ensayando el cambio tras el golpe de estado del 3 de agosto, pude comprobar que aquel Golpe de la Libertad con el que había inaugurado la Presidencia Obiang Nguema, no era mas que la reedición de la dictadura de su Tío Macias, aún mas sibilina y retorcida. Tomé entonces la inusitada y peligrosa decisión de presentar dimisión a un dictador de mi cargo de Secretario de Estado de Información. Y tomé el aún más triste camino del exilio…
Antes de que decidiera, en el exilio, España, fundar y dirigir el Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial, lo que más me decepcionó de mi pueblo es la triste opción que, tras la entrada en la independencia, había decidido adoptar, como medida de supervivencia y autoprotección. LA MENTIRA, la FALSEDAD, EL DISIMULO Y EL MIEDO A LA VERDAD. Vicios que, al entrar en la independencia, los dirigentes del país no solo practican escrupulosamente; sino que obligan a TODOS a practicar como signo de autenticidad africana”, mientras la verdad y su uso y práctica es simplemente “BIENES IMPORTADOS”
La decisión de confiar, o simplemente, poner la independencia de Guinea Ecuatorial en las manos de Macías, un hombre tan repudiado y temido por su propio pueblo, como odiado y rechazado por la potencia colonizadora, marcó el destino de mi país. No lo fue menos la decisión de suplir a Macías por un taimado gabonés, despiadado. Fue una insinceridad, una felonía y un auténtico pecado social y político contra el gran pueblo de Guinea Ecuatorial. Fue, un gran fraude pecaminoso y alevoso; fue una condena a muerte; fue una grande y alevosa MENTIRA contra nuestro pueblo. Sabían -nos consta- que esa decisión era condenar a muerte a nuestro país. Y, tristemente, ha acertado.
Ver y saber que mi pueblo, al entrar en la independencia, de la mano de la dictadura, cayó, en manos de quienes tenían que acudir a la MENTIRA y a la VIOLENCIApara justificar su incapacidad, inutilidad y peligro real para la libertad, desarrollo y democracia de Guinea Ecuatorial. 50 años, después, dos presidentes, Macías y Obiang Nguema, han demostrado que MINTIERION al asumir la dirección de la independencia conscientes que solo podían utilizar la MENTIRA y defenderla con la VIOLENCIA.
Mi vocación política y mi decisión a entrar en ese, para mí, delicado juego, vino avalada y potenciada por mi trayectoria profundamente cultural y profesional. Mi convicción de que había que hacer política, en la más limpia y genuina acepción de la palabra, nació y se fortificó ante la acuciante necesidad de que la VERDAD, protegida por la LEY, volviera a ser la marca de Guinea Ecuatorial, como lo fue en la COLONIA.(CONTINUARÁ…)