lunes, 4 de marzo de 2013

GOBERNANZA Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA

Por María Chicharro Ortega, Secretaria General de la Unión de Centros de Animación Rural (UNEAR)                                                                                    

La Gobernanza como sistema de participación ciudadana es uno de los temas a debate en este congreso.  Las razones que fundamentan esta elección se encuentran el deseo y la voluntad férrea del pueblo guineano en comenzar una nueva etapa histórica que todos esperamos y deseamos. Es importante advertir que la gobernanza y la participación son un eficaz instrumento para la construcción de una sociedad democrática y plural, donde los derechos y deberes de los ciudadanos encuentren su más pleno y completo desarrollo.

No obstante,  en una democracia participativa, las elecciones libres  pueden  ayudar a poner en marcha planteamientos innovadores en donde los actores deben asumir protagonismo con una visión territorial propia y unos objetivos integradores y globales, que hagan posible  la construcción y el fortalecimiento de la sociedad civil.

Hoy, desde este congreso, en el Partido del Progreso abordamos estos postulados capaces de suscitar actuaciones para el  desarrollo de la capacidad local de cooperación, de la cooperación entre los sectores público y privado, el fomento de la innovación y la mejora de la Gobernanza local.


La metodología de la participación puede crear un medio de participación antes inexistente, ayudar  a crear en la comunidad de Guinea Ecuatorial, y en la comunidad internacional,  una cultura de iniciativas propias, ampliando las oportunidades para los ciudadanos, hombres y mujeres, potenciando la apreciación internacional de una nueva Guinea Ecuatorial unida, y  revalorizando una gran parte del patrimonio natural, cultural, y social. 

Así,  la  Gobernanza se presenta como un referente constante, como fin determinante en los objetivos programáticos, para alcanzar en Guinea Ecuatorial, en los próximos años, un asentamiento de las bases para una democracia participativa y en libertad donde  la cohesión económica, social y territorial sea una prioridad de primer orden.  

LA OCDE en sus diversos y actualizados informes se refiere a la denominada   Gobernanza de la política de cohesión en los siguientes términos:
“La mayoría de las instancias interesadas aboga por una mayor claridad en la distribución de las responsabilidades entre los distintos niveles institucionales…, especialmente a nivel regional y local, también consideran necesaria una mayor descentralización de las responsabilidades. En consonancia con el principio de subsidiariedad clave en las democracias consolidadas al dar un mayor protagonismo  a las estructuras sociales de menor nivel en las que se delegan funciones y competencias”.

También la OCDE profundiza al respecto al tratar de “cómo promover un desarrollo equilibrado en los territorios; ve que es necesario crear un marco de Gobernanza específico de múltiples niveles (…), dada la superposición de competencias claves y multiplicidad de partes interesadas. Sería deseable que estos acuerdos se adopten entre gobiernos regionales y municipales y que promuevan una participación activa de los actores locales pertinentes.

En conclusión,  Gobernanza  y el principio de subsidiariedad se sitúan  en la base  de todo sistema  democrático que tiende a la eficiencia,  hasta tal punto que,  en caso de no existir o de aplicarse de forma  imperfecta o viciada, en el sistema  democrático aparecen sombras,  en lugares de  injusticia o inoperancia, como ocurre  de forma generalizada en  al algunos países.
Cambiar esta práctica, esta situación,  es la que nos impulsa a seguir trabajando, toda nuestra acción política e institucional debe estar al servicio de esta convicción.  

Gobernanza como un consenso creciente.

Desde mediados de los 90, ha ido emergiendo un consenso creciente en torno a la eficacia y la legitimidad de  desarrollar actuaciones públicas sustentadas en la calidad de la interacción entre los distintos niveles de gobierno, y entre éstos y los interlocutores sociales y de la sociedad civil. 
Los nuevos modos de gobernar en que esto se plasma tienden a ser reconocidos como Gobernanza, gobierno relacional o en redes de interacción público-privado-civil a lo largo del eje local/global. La reforma de las estructuras y procedimientos de las Administraciones Públicas pasan a ser consideradas desde la lógica de su contribución a las redes de interacción o estructuras y procesos de Gobernanza. 

A todo esto se alude, con la referencia cada vez más generalizada en el lenguaje político y administrativo, a la Gobernanza, al gobierno interactivo, al gobierno emprendedor, al gobierno socio o facilitador...

Los países de larga tradición democrática tienen una sociedad activa, participativa en todas las instancias que tienen que ver con los derechos, obligaciones sociales o lo que es lo mismo con sus libertades individuales y colectivas.

La sociedad civil agrupa, en particular, a las organizaciones sindicales y patronales (los "interlocutores sociales"), así como a las organizaciones no gubernamentales-ONG-, expresión de las diversas realidades de la sociedad civil, organizaciones todas ellas para la participación de los ciudadanos en la vida pública  y en particular a nivel  local y municipal.

Un porcentaje amplio de la población debe participar como miembro activo de algunas de las múltiples asociaciones profesionales sociales: empresariales, sindicales, políticas…, que desempeñan un importante papel al permitir a los ciudadanos expresar sus preocupaciones y prestar servicios que respondan a sus necesidades. 

Este empeño, esta hoja de ruta sirve a menudo como  sistema de alerta rápida para orientar el debate político.

En las asociaciones sociales de base, es habitual  los debates relativos a distintas hipótesis alternativas,  lo cual demuestra una madurez democrática envidiable, en un ámbito donde se aprende el universalismo, el logro, la racionalidad, la tolerancia o el pluralismo,  a respetar lo diverso, quizás alejado de los puntos iniciales, y esto es más admirable cuando son grupos que se asocian en torno a principios y valores esenciales.

La sensibilidad  creciente de las instituciones internacionales por la opinión pública de los  ciudadanos, se advierte en la orientación de las diferentes acciones que se proponen y trabajan; todo ello, con el transcurso del tiempo, tiene una transcendencia directa  para la sociedad.

Este debate es de gran interés pues nos encontramos ante la posibilidad de la celebración de unas elecciones libres y democráticas en Guinea Ecuatorial. Nos podemos encontrar en un escenario internacional, político, económico, y social,  que espera esta capacidad de reacción de los hombres y mujeres guineanos. Es el momento de debatir asuntos nacionales desde la perspectiva del ejercicio de libertades, el bien común y la expresión más genuina de todo aquello que precisa el desarrollo y el bienestar de nuestro pueblo.    En este sentido se enmarcan las propuestas sobre descentralización, simplificación y transparencia; su sensibilidad por las minorías, las políticas de género  o los grupos marginales. Orientaciones que deben llegarnos con nitidez, pues pone de manifiesto un diverso impulso respecto a la gobernanza por el que ha apostado el Partido del Progreso. Ya no se puede ignorar el esfuerzo realizado durante años. El clamor social e internacional expresa la necesidad del cambio, siempre sustentado en los valores de paz y reconciliación, de libertad y respeto a la dignidad de la persona. 

Por una cultura de la participación 

La propia sociedad civil  debe aplicar los principios de buena Gobernanza para  fomentar e impulsar  o consolidar la cultura de la participación, que según  el libro blanco sobre la gobernanza tiene que ir fundamentada en los siguientes principios: participación, responsabilidad, eficacia y coherencia. Cada uno de estos principios resulta esencial para la instauración de una Gobernanza más democrática a todos los niveles de gobierno: mundial, continental, nacional, regional y local. 

Participación. La calidad, la pertinencia y la eficacia de las políticas sociales, entendidas en su más amplia acepción, implican una amplia participación de los ciudadanos en todas y cada una de las distintas fases del proceso, desde la concepción hasta la aplicación de las políticas en las distintas áreas y temáticas. La participación, el proceso ascendente (de abajo a arriba),  genera una mayor confianza en los resultados finales. La participación depende esencialmente de la adopción de un enfoque integrador en un proyecto político, en la concepción y aplicación de las políticas que se proponen.

Responsabilidad. Se precisa una mayor claridad y  responsabilidad de todos los agentes que participan en el desarrollo y aplicación de las políticas en los distintos niveles.

Eficacia. Las medidas deben ser eficaces y oportunas, y producir los resultados buscados sobre la base de unos objetivos claros, de una evaluación de su futuro impacto y, en su caso, de la experiencia acumulada. 

Coherencia. Las políticas desarrolladas y las acciones emprendidas deben ser coherentes  para que contribuyan a la cohesión. La coherencia hace referencia a todo un tejido social y económico que comprende un conjunto de personas,  culturas y actividades diversas. El territorio, el país, implica coherencia  e identidad; no viene definido por ninguna acotación administrativa ni política, sino por una trayectoria histórica, cultural y social. El territorio es más que el escenario geográfico en el que se planifica y ejecuta un programa de desarrollo socio- económico.

Cada uno de estos principios es importante en sí mismo. Pero no pueden ponerse en práctica mediante acciones separadas. Las políticas ya no pueden resultar eficaces si no se elaboran y aplican con un enfoque integrado

La aplicación de estos cinco principios refuerza los de:

Proporcionalidad y subsidiariedad. Desde la concepción de las políticas hasta su aplicación efectiva, la elección del nivel en el que ha de actuarse (desde el nivel continental o nacional hasta el nivel local) y la selección de los instrumentos utilizados deben estar en proporción con los objetivos perseguidos. 

Gobernanza y progreso

El desarrollo es, de este modo, un exponente de Gobernanza y, por tanto, una propuesta de carácter demostrativo para otras áreas. Porque en el desarrollo confluyen vertientes de cooperación poblacional, en primer término, pero también territorial, sectorial,  administrativa, cultural ... Debe ponerse en juego el conjunto de las actividades que configuran la vida económica y social de los territorios mientras participan, de forma coordinada, los actores locales.

Pese a todo, la Gobernanza es un objetivo deseable para nuestro país y para nuestro partido.  Lo expreso como algo que aún no hemos alcanzado y, para ello, sigo apoyándome en lo que denominaremos como proceso de progreso  en cuatro dimensiones: una dimensión económica, equivalente al desarrollo entendido, básicamente, como crecimiento; una dimensión política, equivalente a la especialización institucional, a la práctica de la ética, de la igualdad en el marco de las sociedades abiertas democráticas y a la mejora de la capacidad de los gobiernos; una dimensión científico-técnica, equivalente a la expansión de la innovación y la utilización generalizada del conocimiento en la solución de los problemas de todo tipo; una dimensión cultural, equivalente al desarrollo de los valores necesarios para que las tres dimensiones anteriores puedan desarrollarse, y que consiste en el universalismo, la meritocracia, el logro, la racionalidad, la tolerancia o el pluralismo.

Y más en concreto, me atrevo a afirmar que es necesario fomentar el aprecio y la valoración en la sociedad civil,  por la meritocracia en la ocupación de posiciones sociales, así como por las actitudes innovadoras, y por el principio de excelencia en la realización de actividades No se trata solo de esperar mucho del papel del Estado en la solución de los problemas individuales; debe iniciarse nueva penetración de la cultura emprendedora en el sentido moderno del término  y no estrictamente en el sentido empresarial.

Me parece que en este elenco queda reflejada una parte importante de nuestra sociedad, incluido algunos de nosotros, que nos consideramos, en cuanto inquietudes y disposiciones por encima de la media de nuestro entorno

Pensando en nosotros y en nuestra responsabilidad, como actores locales singulares y protagonistas directos en el necesario progreso de nuestros territorios, quiero manifestar la urgencia de entender la Gobernanza, la participación activa, independiente y responsable de los actores locales, como  una tarea que nos compete  a todos y  a la que debemos prestar el máximo interés, tiempo y fondos, para que hagan de las instituciones y, sobre todo, de las personas, ciudadanos activos  en un proceso constante  hacia el progreso.

A mi me parece imprescindible que debatamos al respecto, es más, propondría  que estos conceptos de gobernanza, participación activa, subsidiaridad se incluyeran en la estrategia de trabajo  del partido como acción horizontal que está presente en todas nuestras actuaciones.

De lo contrario, la construcción de una sociedad de libertades y el proceso ascendente de abajo-arriba, la concertación de la sociedad civil con las administraciones etc., se reduce a una especulación teórica que se aplica en sociedades avanzadas y consolidadas democráticamente, y no en nuestro país,  lo que para mi es inaceptable como para muchos de vosotros. Por lo que os invito a  que nos propongamos esta prioridad, sin la cual,  la verdadera participación y la necesaria  confrontación de  ideas y soluciones no es posible. Aquí radica, como ya hemos manifestado la reforma cultural-mentalidad, que  haga posible  la modernización de nuestro país,  a la que tenemos derecho; y a nosotros,  los actores locales, nos compete como la primera de nuestras prioridades.