viernes, 17 de junio de 2011

¿ POR QUÉ LUCHAMOS ? IV. RECUPERAR Y CONSTRUIR UN NUEVO PAÍS.

        
 
        ¿ POR QUÉ LUCHAMOS ? IV.
   RECUPERAR Y CONSTRUIR UN NUEVO PAÍS.

Por desesperada que pueda llegar a ser la causa de la libertad y la democracia de nuestro País, siempre será el combate de la dignidad y del honor, y debemos estar los combatientes siempre dispuestos, en todo momento a hacer frente a toda eventualidad posible.



Nos nos distraigamos y no confundamos el objetivo central de nuestra lucha. Entre todas las razones que pueden animar las diversas corrientes y sensibiloidades de los guineanos autóctonos, legítimas todas ellas, debemos tener claro y sin maniqueísmo político, que:

TEODORO OBIANG NGUEMA, JUNTO A SU FAMILIA Y SU RÉGIMEN CLEPTOCRÁTICO, ES EL ENEMIGO Nº 1 DE NUESTRO PUEBLO.

Odia a nuestro Pueblo y a nuestro País, dedica todos sus esfuerzos criminales sólamente para explotar brutalmente, robar, enriquecerse, destruir y exterminar a los guineanos en todo lo posible, a una velocidad humanamente repugnante.

Es un error que algunos sigan anclados en la duda, en la ingenuidad, en el oportunismo político egoísta, y en seguir, a éstas alturas, traicionando los sagrados objetivos de libertad y de democrácia, dejandose sobornar por el tirano diabólico comprandoles por unas migajas, como viene sucediendo en éstos últimos meses, para que una vez en el País, le prestan juramentos de fidelidad vergonzosamente, después de decir por activa y pasiva  a nuestro sufrido Pueblo que están en la Oposición y en el exilio para luchar por un cambio democrático.

 Corren vientos en éstos precisos instantes, que otros, sensiblemente cansados, se preparan también a cobrar a escondidas sus alianzas con el sanquinario dictador sin producir ningún cambio que favorezca el interés general esperado y deseado por el que luchamos. ¿Eran o son opositores de verdad o la quinta columna infiltrada de la dictadura?, la historia lo dirá.

Nuestro Pueblo que no olvida, desprecia éstos pasos,
con la esperanza de que seamos más dignos y más valientes de carácter. Un legendario guerrillero contrario a la dominación y a sus efectos nocivos de la corrupción dijo, cito: " muchos compañeros, quedaron a lo largo del camino hacia la victoria, unos caídos por las balas del enemigo, y otros caídos por traicionar a la revolución," fin de citación, y hoy, desgraciadamente,la historia se repite.

La esperanza y el futuro inmediado de nuestro País están en nosotros mismos. Dejemos de mirar a la comunidad internacional de, a los Países industrializados que explotan nuestras riquezas y alos cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, unos y otros ocupados y acomodados, al haberles brindado el tirado la explotación alegre e indecentemente incontrolada de las riquezas (petóleo, gas, madera) que DIOS, creador de la naturaleza nos legó y de las que no beneficia la inmensa mayoría aún no devastada de nuestro sufrido Pueblo.

Al gran capital multinacional le suda que la familla criminal despótica  que usurpa el poder extermine a nuestro Pueblo, como está ocurriendose, mientras que sigue repartiendo con ella todos nuestros recursos energéticos a espaldas de nuestro Pueblo. Esta macabra complicidad que es un verdadero complot con fines de exterminio de un Pueblo que para ellos, es un estorbo eliminable, saldrá a lúz irremediablemente, porque servirse del poder con el propósito de acumular fortuna aun a costa de vender el País, tiene un grave précio.

Debemos trabajar sin desmayo y siempre con la FE en nuestro DIOS, en la justicia divina por la noble causa de liberación de nuestro Pueblo oprimido.

Nuestra  responsabilidad es echar al tirano y su banda y todo lo que representa, ha hecho demasiado daño. Para ello, hago un enérgico llamamiento a la concientización y a la mobilización de todos los cristianos patriótas, cada cual, en el sitio que se encuentre, dentro y fuera del País.

 Ningún veraddero guineano cristiano autóctono que ama a su País y a su Pueblo, puede hoy seguir siendo indiferente ni esconderse o navegar dentro del oportunismo de la ambiguedad, o ser indiferente ante destrucción en la explotación salvaje de nuestro País, el sufrimiento y la pérdids de la identidad y la cultura  de nuestro Pueblo, junto a la invasión programada de extranjeros.

Hoy en día, en la programación de su odio a los guineanos autóctonos, el dictador
ha inundado al País de extranjeros, hasta tal punto que antes de finales de año, pueden llegar a ser mayoría frente a los guineanos, cosa que ya es un hecho en todas las principales ciudades, donse todo el flujo del comercio y las transacciones financieras y económicas de Guinea Ecuatorial, están en manos de extranjeros y controlados por éstos; están en todos los sectores de la economía, desde el pequeño comercio minorista, el mayorista, la importación y exportación de bienes y servicios, sector productivo,  que tiene de "nacional" solamente de nombre, todos socios del dictador y su familia.

 Todas éstas empresas emplean en exclusiva  individuos de la familia del dictador y familiares de sus socios, que traen de sus países de orígen, mientras que los guineanos se les prohibe trabajar en su propio País, porque no pueden tener dinero por decisión personal del dictador.

Desde el pasado 3 de junio, van ya cinco viajes que realiza el vapor "Djibiló" entre los Puertos de Malabo a Bata, transportando a más de cuatro mil quinientas personas, (niños y jóvenes de 9 a 17 años) con sus padres, expulsados y desterrados "manu militari" a sus poblados de orígen, una vez decretado el cierre arbitrario de todas las instalaciones de enseñanza en éstas dos ciudades, desde primaria a Bachillerato.

A éstas familias rotas a las que se acusa de intentar organizar manifestaciones anti-dictadura, les han obligado pagar incluso a fuerza, sus propios pasajes. Además, las mujeres y las hijas de los expulsados han sido obligadas a permanecer en Malabo, a merced de los criminales buitres del régimen tiránico y de sus amigos extranjeros,  autorizados a usar a éstas mujeres y niñas indefensas de exclavas sexuales a su conveniencia.

El criminal déspota, actuando siempre como un incontrolado megalómano animal salvaje, ha transgredido todas las normas de la moralidad y de decencia humana; el verdugo del Pueblo ha convertido a Guinea Ecuatorial en un gran prostíbulo, rompiendo familias y humillando a nuestro Pueblo, ante la grave complaciencia de las misiones extranjeras y el aplauso de algunos expatriados extasiados por la trata de mujeres casadas y de niñas indefensas decretas por el satánico brujo.

El dictador Teodoro Obiang Nguema y su familia, han convertido a nuestro País en un foco endemoniado de la brujería, la corrupción, la lujúria y del crímen organizado, donse se comete toda clase de atrocidades impúnemente para alimentar ritos satánicos medievales, (asesinar a mujeres, hombre niños y cortarles órganos interiores vitalas, genitales, ojos, lengua, riñones); se compite, se premia  y se promociona el terror del Estado.

Antes del violento golpe de Estado sanquinario con el que usurpó y confiscó el poder, al que está aferrado ilegítima y fraudulentamente desde el 3 de agosto de 1979, Guinea Ecuatorial era un País muy sano en todos los aspectos, espiritual, moral, familial, donde la presencia de DIOS se sentía en todos los rincones del territorio. (Las Sagradas Escrituras nos hablan de (Oseas 3, 1-5), Joas, (Crónicas 22, 10-12) sobre la usurpación de poder de Adonais y la coronación de Salomón, (Reyes 1-5).

 La población guineana autóctona era 100% cristiana, entre evangélicos-protestantes y católicos. Hoy se halla adormecido, sucumbido por el terror de la brujería vudú del dictador y su familia de hechiceros.

Por el contrario en la actualidad, el País está dominado por las fuerzas satánicas del tirano hasta tal punto que los cristianos católicos huyen de la confesión, porque el secreto confesionario es inmediatamente revelado-denunciado a la Policía política de represión de la dictadura.

 Es necesario aclarar que comenzando por el Arzobispo de Malabo que vá siempre armado, una parte importante del clero guineano está ailada a la dictadura, y trata de llegar incluso a justificar sus crímenes (pidiendo comprensión) a la población.
 Un sector nada desdeñable, convive con mujeres y tiene hijos inclusive.

 Antes de que el clero católico fuese aliada del régimen, sus Iglesias eran el refugio de los represaliados y los sacerdotes denunciaban en sus homilías el sufrimiento grave de la población, pero ahora esa etapa se cerró y éstos forman ya un solo cuerpo en contra del Pueblo.

Para nosotros cristianos, el patriotismo, es decir, la defensa de nuestro Pueblo y de nuestro País para recuperar nuestros valores crsitianos frente al poder satánico, es una obligación y un deber irrenunciable.

Tenemos que unir nuestras fuerzas y recuperar a Guinea Ecuatorial para CRISTO. Es el único que convierte en nada, como si nunca hubiesen existido, a los poderosos que gobiernan la tierra malvadamente. (Isaac 40, 23-21).

 El poder del mal en Guinea Ecuatorial está llegando a su fin. Invito a todos los cristianos patriótas guineanos, convoco a todo mi Pueblo a levantarnos en oración, día y noche, en vigilia permanente, a clamar con valentía y humillación a DIOS TODOPODEROSO Y ETERNO, porque Él es fiel y misericordioso.

Invito a todos al arrepentimiento por haberle dado la espalda, por haber sido débil y no resistir a las embestidas del enemigo. Tenemos y debemos humillrnos ante la Crúz de nuestro SEÑOR JESUCRISTO, símbolo de nuestra redención y salvación. Tenemos que pedirle perdón, para que esté al frente de nuestro combate de liberar a nuestro País y rescatar a nuestro Pueblo de la dictadura satánica y proclamar para siempre la gloria y el reino de DIOS  nuevamente en Guinea Ecuatorial.

Tenemos que echar a la dictadura de nuestro País ya,  y a sus prácticas satánicas del ocultismo, brujería, hechicería, vudú, canibalismo y sus derivados. Somos contrarios a todas ésas prácticas del mal impuestas por el maligno régimen corrupto.

Teodoro Obiang Nguema, su familia y su régimen, son el origen de los males de nuestro País, no pueden ser el futuro inmediato de nuestro País, ni seguir siendo presente ni referencia de nuestro Pueblo, al que vienen maltratando y sacrificando a lo largo de más de 35 años.

La hora de la rebelión  popular ha comenzado. Ante todo y sobre todo Guinea. Tenemos que luchar decididos sin desmayo, con la FE siempre puesta en DIOS y en la justicia divina. Con CRISTO JESÚS, somos más que vencedores.

QUE DIOS PROTEJA A GUINEA ECUATORIAL.

Madrid, 16 junio de 2011

Daniel M. Oyono
danieloyono@gmail.com